AP3987-2016(47061)

2016

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    República   de  Colombia      

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrados Ponentes  

AP3987-2016  

Radicado 47.061  

         Aprobado  acta  número 189            

Bogotá,  D.C,  veintidós (22) de junio de  dos mil dieciséis (2016).    

         La  Sala  decide  el  recurso  de  apelación  interpuesto  por  la  Fiscalía  contra  la  decisión  adoptada  por  el Tribunal de Villavicencio en  audiencia  de  juicio  oral  celebrada el 14 de octubre de 2015, por medio de la  cual  resolvió  no  admitir  la introducción de algunos documentos presentados  como soporte de una estipulación probatoria.   

HECHOS  

         Según  se  desprende  del  escrito  de  acusación,  el  27  de  junio  de  2012,  ante  un  Juzgado Penal Municipal con  Función  de  Control  de  Garantías de la ciudad de Villavicencio, se celebró  audiencia  preliminar  en  la  que  se  legalizó  la captura de Carlos Hernando  Barrera  Alfonso,  alias “El Ingeniero”, a quien la Fiscalía imputó cargos  como  autor  de  los  delitos  de  concierto  para delinquir agravado, homicidio  agravado  en  concurso  homogéneo  y tráfico, fabricación o porte de armas de  fuego de uso privativo de las fuerzas armadas.   

         En  la  misma  audiencia,  el  nombrado  Barrera  Alfonso  fue  afectado  con  medida  de  aseguramiento  privativa de la  libertad en establecimiento carcelario.   

         El 5 de septiembre de 2012, el Juez 3°  Penal  Municipal con Función de Control de Garantías de Villavicencio negó la  solicitud  de  revocatoria  de  la  medida  de  aseguramiento  impetrada  por el  apoderado  judicial  del imputado; decisión que fue confirmada el 11 de octubre  de   la   misma   anualidad   por  el  Juzgado  3  Penal  del  Circuito  de  esa  ciudad.   

         Posteriormente, el 23 de enero de 2013,  el  defensor  de  Barrera Alfonso elevó una segunda solicitud de revocatoria de  la  medida  de  aseguramiento,  de  la  que correspondió conocer al Juzgado 1°  Penal  Municipal  Ambulante  con Función de Control de Garantías, del que para  entonces era titular RAÚL HERNÁN ARDILA BAQUERO.   

         En  esa fecha, el funcionario resolvió  favorablemente  el  pedido  de  la  defensa  y  dispuso  levantar  la detención  preventiva   mediante   providencia   que,  en  criterio  de  la  Fiscalía,  es  ostensiblemente  contraria al ordenamiento jurídico, no sólo porque los medios  de  prueba  que  sustentaban  la  afectación  de la libertad permitían inferir  razonablemente  la  responsabilidad  del  imputado  en los delitos investigados,  sino   también  porque  el  peticionario  no  aportó  medios  de  conocimiento  novedosos,  distintos  de  los  que ya habían sido valorados por el Juzgado 3°  Penal   Municipal   con   Función  de  Control  de  Garantías  para  negar  la  solicitud.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

         1.  En audiencia preliminar celebrada el  15  de  septiembre  de  2014 ante el Juzgado 1° Penal Municipal con Función de  Control  de  Garantías de Villavicencio, la Fiscalía le formuló imputación a  RAÚL  HERNÁN  ARDILA BAQUERO como presunto autor del delito de prevaricato por  acción  agravado,  conforme  lo  previsto en los artículos 413 y 415 de la Ley  599 de 2000.   

         2.  Los  Magistrados  integrantes  de la  Sala  de  Decisión  Penal del Tribunal de Villavicencio a los que correspondió  el  conocimiento  del  asunto  pidieron ser apartados del mismo, según dijeron,  por   tener   vínculos  de  amistad  íntima  con  ARDILA  BAQUERO.          Una Sala de  Conjueces,  en  auto  de  11 de febrero de 2015, declaró fundado el impedimento  respecto  de  dos  de  ellos,  y en relación con el otro funcionario esta Corte  resolvió lo propio en providencia de febrero 25 último.   

         3.  Repartido  entonces  el  asunto  a  los  Conjueces  competentes  asignados  por  sorteo, la  audiencia  de  formulación  de  acusación se celebró el 4 de mayo del año en  curso.   

           4.   La  audiencia  preparatoria,  por  su  parte,  se instaló y agotó el 9 de junio de  2015.   

         En  esa ocasión, la Fiscalía anunció  la  celebración  de cinco estipulaciones probatorias, siendo la quinta de ellas  que  «se  da  por  hecho cierto y probado dentro del  presente  juicio,  y por ello no será objeto de controversia, la existencia del  proceso  No.  5000160000002012004900, cuyas copias auténticas se obtuvieron por  parte de la Fiscalía».   

         Precisó también que como sustento del  acuerdo  introduciría  en el juicio oral «el proceso  obtenido  y  entregado  a  través  del  informe No. 50-68607 del 21 de marzo de  2014,  por  parte  de  la  investigadora  Flor  Anayir  Herrera  Alfonso,  y que  corresponden  a  los  siguientes  cuadernos:  i) copia carpeta en 47 folios; ii)  copia  cuaderno  No.  1  en 300 folios; iii) copia cuaderno No. 2 en 292 folios;  iv)  copia cuaderno No. 3 en 281 folios; iv) copia cuaderno No. 1 en 217 folios;  v)  copia  cuaderno No. 2 en 37 folios; vi) copia cuaderno No. 3 en 17 folios; y  vii)    copia    cuaderno    No.    4   en   4   folios   y   3   CD’s».           Indicó       que      dentro  del  denominado  “cuaderno  No.  1”,  integrado por 217  folios,  aparecen,  entre otros documentos, i) el preacuerdo suscrito por Carlos  Hernando  Barrera  Alfonso  en  febrero  10 de 2014 y ii) la sentencia que, como  consecuencia  de ello, profirió el Juzgado 2° Penal del Circuito Especializado  de  Villavicencio  el  12  de  mayo  de  esa anualidad  (tercer corte, récord 27:50).   

         El apoderado judicial de ARDILA BAQUERO  manifestó  que  lo exteriorizado por la Fiscalía efectivamente correspondía a  lo    pactado    y    el   Tribunal   a   quo   dijo   no   tener   «ninguna  clase  de  objeción  ni inconformidad respecto de estas  estipulaciones,   de   los   hechos  que  han  sido  enunciados»;  por   ende,   resolvió   «autorizar»  lo acordado entre las partes.   

         Ni  la  Fiscalía  ni el mandatario del  acusado reclamaron el decreto de pruebas adicionales.   

         5.  El juicio  oral  inició  el  18  de  agosto  y se continuó en sesiones de agosto 19 y 20,  septiembre 16, 17, 18 y octubre 13 y 14 de 2015.   

         En  esta  última  fecha, la Fiscalía presentó las estipulaciones  probatorias  y,  luego de anunciar la quinta de ellas, procedió a dar lectura a  los  documentos  señalados  como  fundamento  de aquella a efectos de lograr su  introducción.   

         

         En  desarrollo  de ello, se refirió a los documentos contenidos en  el  «cuaderno  No.  1,  en 217 folios» y  mencionó  que  «el 10 de febrero el  señor  alias  El  Ingeniero  suscribió  acta  de preacuerdo con la Fiscalía y  aceptó  los  cargos  por los delitos de concierto para delinquir y porte ilegal  de  armas  de  uso privativo de las fuerzas militares, y ello llevó a que el 12  de  mayo  de  2014  fuera  condenado  por  el  Juzgado  2°  Penal  del Circuito  Especializado»   (tercer  corte,  récord  28:00  y  siguientes).   

         

         El  defensor  de ARDILA BAQUERO interrumpió la intervención de la  Fiscalía  y  se  opuso  a  que  leyera e introdujera el preacuerdo suscrito por  aquél  y  la  ulterior  decisión de condena, según dijo, porque lo estipulado  fue  «la  existencia  de ese proceso», no  su  contenido.  Agregó  que,  además,  esas piezas procesales  refieren  a  hechos ocurridos con posterioridad al proferimiento del auto que se  afirma  prevaricador  y,  por  lo  mismo, resultan impertinentes, pues sólo son  relevantes  para  el  objeto  del  debate  aquéllos  elementos  de  juicio  que  «tuvo en cuenta el doctor Raúl Ardila para tomar su  decisión  de  enero  de 2013» (tercer corte, récord  29:00 y siguientes).   

PROVIDENCIA IMPUGNADA  

         El  Tribunal señaló que el objeto del  actual  proceso  es  «el juzgamiento de una decisión  que  fue  tomada  en  un tiempo determinado con base en unos elementos de juicio  determinados»,  por ende, para discernir la eventual  responsabilidad  del acusado no pueden ser tenidos en cuenta elementos de prueba  que  no hayan sido considerados por aquél al momento de proferir la providencia  censurada.   

           Consideró    que    «cualquier   hecho   posterior   puede  contaminar  la  decisión»,  por   ende,   que  sólo  resultan  pertinentes  los  elementos  de conocimiento con fundamento en los cuales ARDILA BAQUERO sustentó  la determinación escrutada.   

           En   ese   orden,   concluyó   que  «un  preacuerdo  o  una  sentencia,  condenatoria  o  absolutoria,  que  no  fue  de  conocimiento del funcionario en ese momento…no  tendría  pertinencia», por lo tanto, no permitió la  incorporación   de   esos   documentos   (tercer   corte,   récord   55:20   y  siguientes).   

LA IMPUGNACIÓN  

         La  Delegada  de la Fiscalía, por vía  del  recurso  de  apelación, pidió que se le permita introducir los documentos  atinentes  al  preacuerdo  suscrito  por  Carlos Hernando Barrera Alfonso, alias  “El  Ingeniero”,  y  la  sentencia  condenatoria  proferida en su contra con  ocasión  de ello (cuarto corte, récord 0:50).            

         Adujo  que  para el momento en que ARDILA BAQUERO resolvió revocar  la  medida  de  aseguramiento que pesaba contra Barrera Alfonso, este último ya  había  sido  acusado,  por  ende,  los  elementos de juicio que existían en la  carpeta  cuando  profirió  la  decisión  supuestamente  prevaricadora eran los  mismos  que  tuvo  en  consideración  el  Juez  de  conocimiento para avalar el  preacuerdo y proferir sentencia.   

           Señaló   que   en   la   audiencia  preparatoria  se anunció que se tendría como un hecho demostrado la existencia  del  proceso  seguido  contra a. “El Ingeniero”, y esa actuación se compone  de  varios  cuadernos  que  fueron  oportunamente  descubiertos  a  la  defensa.   

            Alegó     que     «no  existe  ninguna diferencia entre la existencia del proceso y el  contenido  del proceso», por ende, debe permitirse la  introducción     de     los     documentos    que    soportan    el    convenio  probatorio.   

            Afirmó     que    «las  partes  no  se pueden arrepentir de lo que se ha estipulado»,  por  ende,  es  inaceptable  que en el actual estadio  procesal  se pretenda rechazar la introducción de documentos que hacen parte de  lo convenido en audiencia preparatoria.   

          Concluyó  que,  en  todo  caso,  los  documentos  contentivos  del  preacuerdo  y  la  sentencia  condenatoria sí son  pertinentes  para  el  caso  examinado,  porque  a pesar de ser posteriores a la  emisión  del  fallo censurado, lo cierto es que sirven para hacer más probable  la  comisión  del  delito,  pues  aluden  a «un acto  voluntario  que  realizó la persona beneficiada con la revocatoria de la medida  de  aseguramiento…quien  aceptó  su  responsabilidad…teniendo como base los  mismos  elementos  materiales  y  evidencia  probatoria  que  se  le pusieron de  presente al doctor Raúl al momento de tomar su decisión…».   

NO RECURRENTES   

           1.   El  apoderado  judicial  de  ARDILA  BAQUERO  pidió  que se confirme la providencia  atacada        (cuarto        corte,       récord       19:40).   

         Manifestó  que lo pactado con la Fiscalía no fue el contenido del  proceso    seguido    contra   Carlos   Hernando   Barrera   Alfonso   sino   su  existencia.   

         Agregó  que no puede admitirse la incorporación de documentos que  «por    su    naturaleza   son   impertinentes   e  inconducentes»,  como  lo  son aquéllas actuaciones  surtidas  con  posterioridad  a  que  el  ahora acusado profirió el auto que se  afirma prevaricador.   

         2.  En  similar  sentido,  el Agente del  Ministerio  Público  propugnó  por  la confirmación de la decisión recurrida  (cuarto corte, récord 26:00).   

         Alegó  que  el  Juez  está  facultado  para ejercer un control de  pertinencia,  conducencia  y utilidad sobre los documentos que se presentan como  soporte  de  las  estipulaciones  probatorias,  y como quiera que en el presente  asunto  se  juzga  el  proferimiento del auto de enero 23 de 2013, por medio del  cual   ARDILA   BAQUERO   revocó   la   medida  de  aseguramiento  impuesta  al  “Ingenierio”,   es  claro  que  las  actuaciones  procesales  ocurridas  con  posterioridad  a  esa  fecha, cuya introducción pretende la Fiscalía, resultan  irrelevantes  y  no  deben  admitirse.              

                     

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

         1. Competencia.   

         Al  tenor  del  numeral 3° del artículo 32 de la Ley 906 de 2004,  la  Sala  es  competente para pronunciarse sobre «los  recursos  de  apelación  contra los autos y sentencias que profieran en primera  instancia  los  tribunales  superiores»;  presupuesto  que  se  verifica  en este asunto, pues la decisión cuya revocatoria se reclama  por   vía   de   apelación   fue   emitida   por   una   Corporación  de  esa  jerarquía.   

       

         2. Lo que se  discute.   

         2.1 A efectos  de  decidir sobre la apelación interpuesta, se hace necesario, en primer lugar,  examinar  detenidamente  lo sucedido en la audiencia preparatoria y en el juicio  oral  respecto  de  la  estipulación  No.  5  celebrada entre la Fiscalía y el  defensor de ARDILA BAQUERO.   

         En  la  primera  diligencia,  luego  de  que  fueron enunciadas las  pruebas  que  cada  una  de  las  partes  haría  valer  en  la  vista  pública  –  la defensa manifestó  no tener ninguna -, la Fiscalía, a instancias del Tribunal, dijo:   

«…entendiendo  en  qué  consisten las estipulaciones probatorias y tal como lo ha reiterado el  señor  defensor, como quiera que es un debate por establecerse si efectivamente  la  decisión  adoptada  por  el  doctor  ARDILA  BAQUERO  que en criterio de la  Fiscalía  constituye  el delito de prevaricato y para ellos no, hemos llegado a  las siguientes estipulaciones:   

(…)  

El  quinto  hecho que se estipula, “se da  por  hecho  cierto  y  probado  dentro  del presente juicio, y por ello no será  objeto  de  controversia,  la existencia del proceso No. 5000160000002012004900,  cuyas  copias  auténticas  se obtuvieron por parte de la Fiscalía. En sustento  se  allega  el  proceso  obtenido y entregado a través del informe No. 50-68607  del  21  de  marzo  de 2014, por parte de la investigadora Flor Anayiber Herrera  Alfonso,  y  que corresponden a los siguientes cuadernos: primero, copia carpeta  en  45 folios; segundo, copia cuaderno No. 1  en 300 folios; tercero, copia  cuaderno  No.  2 en 292; tercero (sic), copia cuaderno número 3, en 281 folios;  cuatro  (sic),  copia cuaderno No. 1 en 217 folios; quinto (sic), copia cuaderno  No.  2  en  37  folios;  sexto (sic), copia cuaderno No. 3 en 17 folios, y copia  cuaderno  No.  4  en  4  folios  y 3 Cd’s».   

         

(…)  

Esos  son los hechos que hemos estipulado y  que  consideramos con el señor defensor y el propio acusado, son respetuosos de  los   derechos  y  garantías,  pues  solamente  se  están  estipulando  hechos  objetivos,  y  la controversia será si de allí se deriva (sic) es constitutivo  o no de delitos».   

Interrogado  por  el  a  quo  para  que  se  manifestara   sobre   las   estipulaciones  presentadas  por  la  Fiscalía,  el  mandatario judicial del acusado adujo:   

«Efectivamente,  desde    la    semana    antepasada   incluso   venimos   conversando   con   la  doctora…respecto  de  estas estipulaciones, obedeció incluso a un intercambio  de  correos  y de llamadas precisamente para finiquitarlas con las observaciones  que    esta    defensa    realizó   de   consuno   además   con   la   defensa  material…».   

          Ninguna  inconformidad,  oposición  o  censura   exteriorizó  respecto  del  tenor  de  la  estipulación  ni  de  los  documentos  presentados  como  soporte  de  ésta,  sino  que  por  el contrario  ratificó tanto lo uno como lo otro.   

En consecuencia de lo anterior, el Tribunal  consideró:   

«Sin  ninguna  clase  de  objeción  sobre  el  acuerdo  a  que  han  llegado la Fiscalía y la  defensa,   la   Sala   no  tiene  tampoco  ninguna  clase  de  objeción  ni  de  inconformidad  respecto  de  estas  estipulaciones,  de  los hechos que han sido  enunciados  allí,  por  lo  tanto se autorizan y, como se acaba de decir, en su  momento se dará el procedimiento que corresponda».   

         Iniciado  el juicio oral, luego de introducidas las primeras cuatro  estipulaciones  probatorias,  la  Fiscalía  aludió  a  la  última  de ellas y  procedió  a  dar  lectura a los documentos que se había acordado entregar como  sustento  de  lo  pactado,  entre  ellos,  i)  el preacuerdo suscrito por Carlos  Hernando  Barrera  Alfonso  el  10  de  febrero  de  2014  y  ii)  la  sentencia  condenatoria  que  profirió  en  su  contra  el  Juzgado 2° Penal del Circuito  Especializado  de  Villavicencio en mayo 12 del mismo año con ocasión de ello,  ambos       adoptados       dentro       del      proceso      radicado      No.  5000160000002012004900,          seguido contra Carlos Hernando Barrera Alfonso.   

        A  la  entrega  de  esos  dos  documentos  como acompañantes de la  estipulación  No. 5 se opuso el defensor, aduciendo que i) lo pactado no fue el  contenido  del  aludido  proceso,  sino  simplemente  su  existencia, y ii) esas  piezas   documentales   carecen  de  pertinencia,  pues  tratan  de  situaciones  ocurridas  con posterioridad a los hechos investigados, argumento, este último,  que fue acogido por el a quo para no admitir que fuesen allegadas.   

          2. De  lo  expuesto  en precedencia se advierte que la controversia suscitada tiene que  ver  con  dos  problemas  jurídicos independientes, cuyo análisis abordará la  Sala por separado.   

          2.1 En  primer  lugar,  la  inconformidad  propuesta  por  el defensor tiene que ver con  cuál  es  el  verdadero objeto de la denominada estipulación 5°, si lo fue la  simple  existencia del proceso penal que se seguía contra “El Ingeniero”, o  si  lo  pactado  fue su contenido, esto es, las piezas documentales que integran  esa actuación.   

          De ser lo primero, el objeto del  convenio  sería  un  hecho, una circunstancia fáctica; pero de ser lo segundo,  el  propósito  del  acuerdo  de voluntades habría sido el de estipular pruebas  documentales y su incorporación.   

          Pues bien, la Sala encuentra que  la  Fiscalía  y la defensa, a través de la estipulación No. 5, verdaderamente  estipularon  pruebas,  es  decir,  acordaron introducir al acervo probatorio los  documentos  que integran la actuación adelantada contra Carlos Hernando Barrera  Alfonso  para  su plena valoración por parte de los falladores, entre ellos, el  preacuerdo  suscrito por Carlos Hernando Barrera Alfonso en febrero 10 de 2014 y  la  sentencia que, como consecuencia de ello, profirió el Juzgado 2° Penal del  Circuito Especializado de Villavicencio el 12 de mayo de ese año.   

          A esa conclusión llega la Corte  al  examinar  detenidamente  lo  sucedido  en  el  juicio  oral, como se explica  seguidamente:   

          Cuando la Fiscalía presentó la  estipulación  No.  5,  dio  inicio  a  la lectura de la totalidad de las piezas  documentales  que componen el proceso penal adelantado contra “El Ingeniero”  con  miras  a  su  introducción,  tal  como  fue  consignado  en  el cuerpo del  convenio.  En  desarrollo  de ese ejercicio, leyó e incorporó, con la anuencia  del  abogado  de  ARDILA  BAQUERO  y  del  a  quo,  las piezas contentivas de la  «carpeta  en  45 folios»,  así  como  de  la «copia (del) cuaderno No. 1 en 300  folios»,  la «copia (del)  cuaderno  No.  2  en  292  folios» e, incluso, varios  documentos  pertenecientes  al «cuaderno No. 1 en 217  folios»,  del  que  también  hacen parte el acta de  preacuerdo  y  la  sentencia  condenatoria  de  Barrera Alfonso (primer archivo,  récord  25:20  y  siguientes;  segundo  archivo,  récord  26:20 y siguientes).   

          Durante  esa  actividad  de  la  Fiscalía,  el  defensor  guardó  silencio y no se opuso a la incorporación de  ninguno  de  los  documentos, comportamiento procesal de aceptación tácita con  el  cual  dio  a  entender  que  el  objeto de la estipulación era precisamente  introducir  dichas  pruebas.                

        Sólo  cuando  la  Fiscalía,  luego  de  haber  leído y pedido la  incorporación  de  una varios documentos con la aquiescencia de la defensa, dio  paso  a  la  lectura  del  acta  de  preacuerdo  y la sentencia condenatoria, el  apoderado  judicial  de ARDILA BAQUERO se opuso a ello, aduciendo que lo pactado  no  habían  sido los documentos que componen el proceso penal, sino únicamente  la existencia de este último.   

        Esta  última  alegación  contraviene  la  conducta  del  defensor  durante  el  juicio  oral,  porque  al  permitir la incorporación de los demás  documentos   pertenecientes   al   proceso   penal   adelantado   contra   “El  Ingeniero”,  implícitamente admitió que el objeto de la estipulación no era  sólo  la  existencia  de  la  actuación  judicial,  sino los documentos que lo  componen y su introducción como pruebas.   

          Dicho de otra forma, el abogado  sólo  adujo  que  se  había  tergiversado el verdadero sentido de lo convenido  cuando  la  acusadora  procedió  a  la  lectura  e  incorporación  del acta de  preacuerdo  y  el  fallo  por  el  cual  se  condenó a “El Ingeniero”, pero  permitió  la incorporación de las demás piezas integrantes del proceso penal.  Lo  anterior  revela  que  su  inconformidad  no  está  en  realidad dirigida a  controvertir  cuál  fue  el  objeto  de  la  estipulación,  sino a evitar, por  razones distintas, la introducción de esos documentos puntuales.   

         Además, desde que fue presentada  la  estipulación  número 5 en la audiencia preparatoria, la Fiscalía precisó  que  a  la  misma  se  allegarían  como  soporte «el  proceso»,      integrado     por     «los  siguientes  cuadernos:  primero, copia carpeta en 45 folios;  segundo,  copia  cuaderno No. 1  en 300 folios; tercero, copia cuaderno No.  2  en 292; tercero (sic), copia cuaderno número 3, en 281 folios; cuatro (sic),  copia  cuaderno  No.  1  en 217 folios; quinto (sic), copia cuaderno No. 2 en 37  folios;  sexto  (sic), copia cuaderno No. 3 en 17 folios, y copia cuaderno No. 4  en     4     folios     y    3    Cd’s».   

                

           El  defensor  exteriorizó  el consentimiento con esa estipulación  tal  y  como  fue  construida,  esto  es,  con  la  consecuente  entrega  de los  documentos   allí   enunciados   a   modo  de  soporte,  por  lo  cual  resulta  incomprensible  que  ahora  exponga  una  postura  diversa,  oponiéndose  a  la  introducción de esas piezas documentales.   

          Así,  aunque  el mandatario de  ARDILA  BAQUERO alega ahora que lo pactado fue “la existencia del proceso” y  no  la  incorporación  de  los  elementos  que  lo  componen, su comportamiento  procesal  demuestra  que  la  estipulación No. 5 en realidad tuvo por objeto la  introducción  de  pruebas  documentales,  criterio  admitido  por  la  Sala  en  reciente  providencia,  proferida  al resolver un asunto similar al que ahora se  examina,  la  Sala admitió las estipulaciones sobre pruebas, entendiendo viable  que  los  documentos  entregados  en  razón  de  un  determinado  acuerdo  sean  incorporados y valorados por el Juez de conocimiento:   

«En   ese  contexto,  en  el  campo  de  las  estipulaciones  parece  necesario reforzar el  criterio  ya  expuesto  respecto  de que cuando se acuerde un hecho, por vía de  ejemplo,  la  existencia  de un documento, pero las partes plantean controvertir  su  contenido,  de  necesidad se impone incorporar el  mismo para el debate probatorio.   

6.  La norma rectora, artículo 10, inciso  4°,  de  la  Ley  906  de  2004, marca el derrotero que debe seguirse cuando de  estipulaciones  probatorias  se  trata,  en  el  entendido de que los acuerdos o  estipulaciones pueden versar sobre aspectos…   

Nótese,   entonces,   que  el  criterio  orientador  apunta  a  que  las  partes  se encuentran habilitadas para convenir  cualquier  hecho  o  circunstancia  de  este, con el único límite de que no se  vulneren derechos fundamentales constitucionales.   

Ese  es  el único límite impuesto por el  legislador  a  las estipulaciones…de donde se deriva que existe libertad plena  al  respecto,  siempre  que lo convenido por las partes no traspase, al punto de  vulnerar, aquellas garantías   

(…)  

7.  El  señor defensor carece de interés  para  postular  su  inconformidad,  que radica única y exclusivamente en que al  Tribunal  le  estaba  vedado  valorar las pruebas a partir de las cuales estimó  demostradas  la tipicidad de la conducta y la responsabilidad del acusado, en el  entendido  de  que  ellas hacían parte de anexos de las estipulaciones logradas  entre las partes.   

(…)  

(i)  Sobre el tema…el presente es uno de  esos  eventos en donde se estipula la existencia de un documento (la providencia  tachada  de prevaricadora), pero se pretende se inadmita el documento a ingresar  por    remisión    (la    providencia    misma    y    lo    debatido   en   la  audiencia)»1.   

Similar  sucede  en  el  presente  asunto.  Aunque  el defensor acordó tener por demostrada la existencia del proceso penal  seguido  contra  “El  Ingeniero”  y  aceptó  expresamente la entrega de los  documentos  que lo integran, pretende ahora que no se introduzcan los que fueron  enunciados  desde  el principio como anexos del pacto, el cual, de no ser por la  incorporación    de    esas    piezas   procesales,   carecería   de   sentido  probatorio.   

Tanto   es   así,  que  las  partes  se  abstuvieron  de  solicitar  pruebas dirigidas a lograr la incorporación de esos  medios  de  conocimiento,  lo  que  demuestra que su voluntad fue facilitar, por  vía  de  la  estipulación  número  5,  el  ingreso de los mismos de cara a su  posterior valoración.   

        2.2  El  segundo  problema jurídico que  subyace  al  recurso  interpuesto  por la Fiscalía se relaciona con la facultad  que  tenía el a quo de examinar en el juicio oral la pertinencia de las pruebas  estipuladas.   

        Es  sabido que la pertinencia, conducencia, utilidad y legalidad de  los  medios  de  conocimiento  reclamados  por  las  partes son apreciadas en la  audiencia  preparatoria,  ocasión  en  la  cual  también  son  presentadas las  estipulaciones probatorias celebradas por aquéllas.   

          Es, pues, por regla general, en  esa  diligencia  en  la  que  corresponde  al  funcionario judicial analizar los  presupuestos  de  admisibilidad  y legalidad de los medios de prueba pedidos por  partes  e  intervinientes,  para  resolver  cuáles  de  ellos  habrán  de  ser  practicados  en  el  juicio  oral  e  incorporados  al acervo probatorio para su  posterior apreciación y valoración.   

          En  firme  el auto de pruebas y  fenecida  la audiencia de preparación del juicio, las controversias atinentes a  la  legalidad  y  pertinencia  de las pruebas han de resolverse, en el fallo que  ponga  fin  a  la  controversia, salvo situaciones excepcionales que ameriten su  consideración  en el juicio oral, como lo ha entendido pacíficamente la Sala y  lo reitera ahora:   

«…una vez iniciado el juicio oral las  controversias  relacionadas con la legalidad de los medios de prueba practicados  o  las  evidencias  allegadas  por  cada  una de las partes, o en general con la  eficacia  de  los  elementos  de  conocimiento,  se resuelven al momento  de adoptar el fallo, de una parte,  con  el  fin  de  evitar  que  el  juzgador anticipe valoraciones que afecten su  imparcialidad,  y de otra porque solamente cuando ha concluido el enfrentamiento  probatorio  con  todos  su  matices,  y  se ha escuchado la pretensión  de los contendientes fundada en los  resultados  extraídos  desde  la  particular postura  representada,   el   juez   cuenta   con  la  visión  universal,  de  conjunto, que le permitirá adoptar la  decisión  final  que  en  derecho                 corresponda»2.   

                En   este   caso  ante  esta  corporación  no  se  acreditó  una  situación  extraordinaria  que permitiera  calificar  de  trascendente  y grosera la conducencia y pertinencia de la prueba  estimada  en  la audiencia preparatoria, por lo que no se requería de una nueva  valoración  en  el  juicio  oral  de  las  condiciones  de  admisibilidad de la  estipulación ni de su contenido.   

En  consecuencia  de ello, se revocará el  auto   recurrido   para,   en   su  lugar,  disponer  la  incorporación  de  la  estipulación  No.  5  en los exactos y precisos términos en que fue celebrada,  esto  es,  con  la  consecuente introducción de las pruebas documentales tantas  veces mencionadas.   

        En  mérito  de  lo  expuesto, LA SALA DE  CASACIÓN  PENAL  DE  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA,   

RESUELVE  

             1.   REVOCAR   la  providencia  14  de  octubre  último proferida por el Tribunal  Superior  de  Villavicencio;  en  su  lugar, autorizar  la  incorporación  de  la estipulación No. 5 en los  términos  literal u originalmente formulados por la Fiscalía y la defensa, por  las    razones    expuestas    en    el    aparte    considerativo    de    esta  providencia.   

         

        2.  Contra  esta providencia no proceden  recursos.    

Notifíquese y cúmplase,  

GUSTAVO        ENRIQUE              MALO              FERNÁNDEZ

Magistrado   

JOSÉ FRANCISCO  ACUÑA             VIZCAYA

Magistrado   

JOSÉ   LUIS    BARCELÓ   CAMACHO

Magistrado   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO

Magistrado   

EUGENIO       FERNÁNDEZ CARLIER

Magistrado   

LUIS     ANTONIO    HERNÁNDEZ BARBOSA   

Magistrado  

EYDER      PATIÑO  CABRERA

Magistrado   

PATRICIA SALAZAR  CUÉLLAR

Magistrada   

LUIS      GUILLERMO     SALAZAR  OTERO

Magistrado   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA

      Secretaria             

República  de  Colombia      

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Salvamento parcial de voto.  

Magistrado:    Eugenio    Fernández  Carlier.   

Radicado: 47.061.  

Acta:  189  de  fecha  22  de  junio  de  2016   

        En  el  proceso  de  la  referencia, presento los argumentos que me  llevan  a  salvar  parcialmente el voto del criterio mayoritario adoptado por la  Sala  en  la  providencia de segunda instancia en la que se revoca el auto de 14  de  octubre  de  2005  proferido por el Tribunal Superior de Villavicencio, para  autorizar la incorporación de la Estipulación número 5.   

        La  estipulación número 5 de marras pacta un hecho, la existencia  del  expediente  2012  004900,  supuesto  éste  con el que el suscrito no tiene  reparo.   

         La segunda parte de la estipulación en  cuanto  tiene  como  prueba  y  autoriza  ingresar  como  tal los documentos que  integran  el  expediente,  es  una  parte de la estipulación que por razón del  objeto no está permitida por Ley 906 de 2004, es ilegal.   

         Me  remito  para  tales  efectos  a los  fundamentos  que   expuse  en  el  salvamento  de  voto de la casación con  radicación  número  Radicado:  47.666, aprobada con  acta Acta 179 de 15-06-2016.   

   

            

        Cordialmente,   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER

Magistrado   

    

1 CSJ  SP, rad. 47.666, 15 de jun. de 2016.   

2 CSJ  SP, 30 nov. 2011, rad. 37.298.     

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