31647(27-07-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31647  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO                                                      Aprobado    acta    N°  228   

Bogotá,    D.    C.,    veintisiete (27) de julio de dos mil nueve (2009)   

VISTOS  

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de  TITO  JAVIER  TORRES  LÓPEZ,  contra la  sentencia  del  pasado  dos (2) de diciembre de dos mil ocho (2008) por medio de  la  cual  el  Tribunal Superior de Bogotá confirmó el fallo proferido el 17 de  octubre  anterior  por  el  Juzgado  Noveno  Penal  Municipal de conocimiento de  Bogotá,  que  lo  sentenció  (junto  con  Celso  Enrique  Díaz  Cárdenas, no  recurrente  en casación) a las penas de ciento cuarenta y cuatro (144) meses de  prisión,   inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  de  funciones  públicas  por  igual  término  y  les  negó  la suspensión condicional de la  ejecución  de  la pena y la sustitución de la misma por prisión domiciliaria,  por  hallarlo  responsable del delito de hurto calificado y agravado previsto en  los  artículos,  239 – 2,  240  (modificado  por el artículo 37 de la Ley 1142 de 2007) y 241 –    10    de    la   ley   599   de  2000.   

HECHOS  

El Tribunal los relató así:  

“A las 2:00 p.m.  del  15  de  enero  de  2008,  cuando  Frank  Dick  Galindo Rubio se disponía a  ingresar  a  la empresa de vigilancia “ACELVIG LTDA”., ubicada en la carrera  23   núm.   52   –  33  (de  Bogotá)  fue abordado  por  cuatro  sujetos  que se desplazaban en dos motocicletas;  dos de ellos  descendieron  de  las  motos,  lo  intimidaron con arma de fuego y despojaron de  siete  millones de pesos que había retirado de un banco ubicado en el sector de  San  Andresito  Bogotá,  huyeron y la víctima reaccionó accionando un arma de  fuego y lesionó a uno de los agresores en el muslo”.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

El Juzgado Noveno  Penal  Municipal  de  Bogotá, con funciones de Juez del conocimiento, profirió  sentencia  condenatoria  el  17  de  octubre  de  2008  (folios 251 – 258 / 1), confirmada por el Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de Bogotá el 2 de diciembre de 2008 (Fls. 18  – 30 / 2).  El fallo  se notificó en estrados.   

El  19  de  diciembre  siguiente (2008), el  señor  secretario  de  la  Sala  Penal  del Tribunal dejó una constancia en el  sentido  de  que  a  las  ocho (8) de la mañana de ese día empezó a correr el  término  de  sesenta días hábiles comunes para recurrir en casación “…de  conformidad  con  el  artículo 183 de la ley 906 de 2004” y que este traslado  vence… “el trece (13) de abril de 2009”.  (Folio 48)   

El doctor José Ignacio Umbarila Rodríguez  presentó  poder  para  actuar  como  defensor  en  el recurso extraordinario de  casación,   conferido   por   el   procesado  TORRES  LÓPEZ       (Folios       49       –  52);  posteriormente presentó  la  demanda  de  casación  el  13  de  abril  de  2009  a  las 3:43 p.m. según  radicación  de  la Secretaría de la Sala Penal del Tribunal de Bogotá (Folios  54 – 76 / 2).   

El  14  de  abril  siguiente,  el  señor  secretario  de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá remitió, mediante  oficio  número  J  388,  el  expediente a la Corte Suprema para el trámite del  recurso  extraordinario,  que  correspondió  por reparto del 16 de abril a este  Despacho.  (fls. 1 y 2 del cuaderno de la Corte)   

CONSIDERACIONES  

Sin entrar a considerar los argumentos de la  impugnación,  advierte  la Sala que la impugnación extraordinaria se presentó  de     manera     extemporánea,     motivo    por    el    cual    INADMITIRÁ  la  demanda  de  casación  presentada  por  el  apoderado  de  TITO JAVIER TORRES  LÓPEZ;   la tesis pacífica en relación con la  manera  como  se  contabiliza  el  plazo  para la presentación de la demanda de  casación es la siguiente:   

El  término  para  la  presentación de la  impugnación  extraordinaria,  de conformidad con el artículo 183 de la ley 906  de  2004  es  común,  y  es  de  sesenta  (60) días  hábiles,    contados   a   partir   de   la   última   notificación   de   la  sentencia.   

Como la notificación del fallo del Tribunal  se  cumplió en estrados, el  día  dos (2) de diciembre de dos mil ocho (2008) a las 2:20 de la tarde, según  se  advierte  de  revisar  tanto  la  fecha  de  la sentencia como el acta de la  audiencia   de   lectura   del   fallo  (folio  17  /  2),  luego,  a  partir del siguiente día se comenzó a contabilizar el término  común  para  la  presentación  de  la  impugnación extraordinaria.   

La  Sala  viene  insistiendo  en  que  las  constancias  del  Secretario…  “no  tienen fuerza  vinculante   porque  los  funcionarios  no  están  facultados para modificar o sustituir las disposiciones  legales  que  regulan  la  iniciación  o duración de los términos,    y    que    es   deber  de los sujetos procesales verificar si la información consignada  en  ellas  es  correcta”;    por ello, es  claro  que  la  constancia  del  secretario  del  Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Bogotá,  que  contabilizó  los términos de manera diversa de la  prevista    en    la    ley,    no   tiene   validez  alguna. (Cfr. fl. 48 / 2).   

La   Sala   se  permite  insistir  a  los  interesados  en  la  presentación  del  recurso extraordinario de casación que  “la  presentación  extemporánea de un recurso no puede levantar la fuerza de  cosa juzgada que ampara la decisión ejecutoriada”.   

La  Corte  viene  insistiendo  en que en el  sistema  acusatorio existen deberes correlativos, “cargas procesales”:   i)   al  Juez,  como  órgano  del Estado le corresponde, entre otras funciones, dirigir y tramitar el  juicio,  oír  a los intervinientes, ordenar las pruebas debidamente solicitadas  por  las  partes,  resolver  en  término  y de conformidad con las formalidades  legales  las  solicitudes  de  las partes intervinientes, proferir la sentencia,  tramitar      los      recursos     que     se     interpongan;     ii)  a  los  sujetos  intervinientes les  corresponde   defender   sus   intereses   en   el  proceso;   el  no  ejercicio  oportuno  de  algunos de los derechos subjetivos  puede  acarrear  perjuicios  o  consecuencias adversas a su titular:  la no  presentación  oportuna  del  recurso  de casación deja en firme la providencia  desfavorable.  (Se destaca)   

“Asumir una conducta procesal activa será  siempre  beneficioso  para  todas  las  partes,  en  cualquier clase de proceso,  inclusive  en  el  penal,  porque  la  colaboración  con  el juez para que este  conozca  y  pruebe  los  hechos favorables al imputado o sindicado, podrá hacer  más  posible la sentencia absolutoria o la disminución de la responsabilidad y  la     pena”     1.   

La   forma   de   notificación   de  las  providencias      en     estrados     implica  que  el  acto  de  notificar  se  surte  en  la  diligencia  o en la audiencia, por modo  que  si  las  partes  intervinientes  no  comparecen a pesar de haberse hecho la  citación   oportuna,   se   entenderá   surtida  la  notificación2, salvo que la  ausencia  se  justifique por fuerza mayor o caso fortuito.  (Artículos 168  y 169).   

Si  bien  es cierto que la notificación es  por        regla        general,       un       acto       de       comunicación  procesal  a  las  partes  intervinientes,  también  lo  es  que  existen formas alternativas excepcionales    de    notificar   las  providencias   judiciales:   comunicación   escrita  dirigida  por  telegrama,  correo  certificado, fascímil, correo electrónico o  cualquier  medio  idóneo  que  haya  sido  indicado por las partes.   No  obstante,  el  caso  que  atiende  la  Sala no comporta  excepción alguna.   

El  inciso  cuarto  del  artículo  169 del  Código  de  Procedimiento  Penal  no  implica  de manera alguna excepción a la  regla  general;   cuando  el procesado se encuentra privado de la libertad,  las   providencias   notificadas   en   la   audiencia  le  serán  comunicadas  en el sitio de reclusión y  de  ello  se  dejará constancia.  Ese acto de “comunicación” a que se  refiere  el inciso cuarto del artículo 169 no implica  prórroga  del  término  para  la  interposición del recurso extraordinario de  casación  contra  una sentencia que se notificó en estrados en la audiencia de  lectura     del     fallo.     (Destaca    la  Sala).   

Como   la   sentencia   penal  no  admite  ejecutorias  parciales, mal podría argüirse que el término de ejecutoria para  quien  compareció  a la audiencia se contabiliza a partir del día siguiente de  la  lectura  del  fallo  (porque  se  notificó en estrados), mientras que, para  quienes  no  comparecen  se  contabiliza  a partir de la fecha en que reciban la  comunicación  de  la  decisión  (porque  al  no asistir a la diligencia, no se  notificaron  en  estrados).   La notificación en  estrados  se  entiende  para todos los intervinientes en el proceso… aunque no  asistan  a  la  diligencia;   pensar  de  manera  contraria  implica  un  desconocimiento  total del principio de igualdad ante la  ley.   

Lo  perceptible  en  este  caso  es  que al  término  de la audiencia de sustentación de la apelación del fallo de primera  instancia  (a  la  que concurrieron el fiscal, los defensores y los procesados),  se  convocó para audiencia de lectura del fallo para el día 02 de diciembre de  2008  a  las  2:00  de  la tarde y que a la audiencia de lectura de la sentencia  concurrieron   el  representante  de  la  Fiscalía  y  los  defensores  de  los  sentenciados    (Folio    16,   17   –  30);  efectivamente, en el párrafo final de la sentencia se  dejó   la  constancia  en  el  sentido  de  que  la  decisión  “queda    notificada   en   estrados”.   

Y si bien es cierto que los procesados (que  no  asistieron  a la audiencia de lectura del fallo) firmaron sendas “Actas de  notificación”  (fls. 46 – 47), ha de entenderse que en su real contexto es un  acto  de  comunicación del  fallo   condenatorio   que  no  implica  –insiste la Sala- una forma de dilatar  el    término   para   ejercer   la   impugnación   extraordinaria contra la sentencia.   

“La disposición en comento deja en claro  que    el    acto    de    notificación  se  cumple dentro de la audiencia respectiva. De tal forma que si  a         renglón         seguido         señala        la        comunicación   que   debe  hacerse  al  detenido,  deriva  incuestionable que lo último hace referencia solamente a que  se  lo  entere,  en tanto el acto judicial de notificación se ha cumplido en la  vista.   

Nótese que el legislador dispone que lo que  se  comunica  al  detenido  es  la  providencia  que ya ha sido notificada en la  audiencia.  La  inteligencia de la disposición apunta a que el acto judicial de  notificación  se  debe  cumplir  con  el  defensor,  que  por  sus  condiciones  técnicas  está  capacitado para el cuestionamiento legal de la determinación,  circunstancia  que  torna  razonable que al sindicado privado de su libertad que  no    asiste    a    esa    audiencia   simplemente   se   lo   entere   de   lo  resuelto”3.   

El  principio de  lealtad   procesal   implica   que   los   intervinientes   asuman  –en    término-   sus   compromisos  procesales;  una interpretación degenerativa de  las  reglas  generales  de  notificación  en  estrados en el sistema acusatorio  permitiría  interpretaciones acomodaticias y por esa vía… la no asistencia a  la  audiencia  de  lectura  del fallo por parte de los abogados y la renuencia a  firmar  los  actos  de  comunicación  por parte de los procesados (por ejemplo)  serían  maneras  de  dilatar  el término que la Ley consagra para el ejercicio  del recurso extraordinario de casación.   

La notificación en estrados prevista en la  Ley   906  de  2004  (sistema  de  enjuiciamiento  penal  acusatorio)  consiste,  sin  más  formalidades, en  que  la  providencia  que  es  dictada  en el curso de la audiencia queda  notificada allí mismo y ese día,  a todas las partes aunque no hayan concurrido a la diligencia.   

Por   manera   que   los   intervinientes  inconformes  o  afectadas  con la decisión, deberán impugnarla en término (60  días  hábiles4  contados  a  partir  de la notificación en estrados), so pena de  quedar   ejecutoriada  en  el  plazo  legalmente  previsto  para  interponer  el  recurso.   Es  un  traslado  que  se surte “por  ministerio         de        la        ley”5.   

De  acuerdo con estas realidades procesal y  jurídica,  el  término  de  traslado  para la interposición del recurso en el  presente   caso   empezó  a  correr  –por  mandato legal- el 03 de diciembre de  2008  (día  siguiente  de  la  notificación  de  la  sentencia, y concluyó  el  veinte  (20)  de  marzo  de  2009  a la última hora  hábil.          Esa         –y   ninguna   otra-   era  la  fecha  límite    para    la  presentación   de   la   demanda,   porque   se   trata   de   un  término legal.   

Sin  embargo,  el  defensor contractual del  sentenciado  presentó  la  impugnación el trece (13)  de  abril  de 2009, es decir, diez (10) días hábiles  después de haberse vencido el término para impugnar.   

A  los  sujetos  procesales  incumbe           verificar  si la información consignada  en   las   constancias   secretariales   es   correcta,  pues  la  presentación  extemporánea  de  un  recurso  no  habilita los términos judiciales legalmente  vencidos6.   

El término de 60 días previsto en la norma  para   la   presentación   de  impugnación  extraordinaria  empezó  a  correr  indefectiblemente  al día  siguiente  de  la  audiencia  de  lectura del fallo, de suerte que, con  o  sin  constancia  secretarial, la  contabilización  del  término  para interponer el recurso se hace “por        ministerio       de       la       ley”.   

Los  términos  se  contabilizaban  de  la  siguiente forma:   

Diciembre    /  08             

11 días             

(del  3 –     5;     9    –    12;     15,    16,    18,  19)  

Enero / 09             

14 días             

(del 13 –    16;     19    –      23;     26     – 30)  

Febrero             

20 días             

(del  2 –      6;      9      –      13;     16     –      20;     23     – 27)  

Marzo             

15 días             

(del  2 –     6;     9    –    13;     16    – 20)  

Para un total  de   sesenta   (60)  días  hábiles  

De  manera  que  la  Sala  inadmitirá  la  demanda  porque se presentó por fuera del término previsto en el artículo 183  de la Ley 906 de 2004 y cuando ya el fallo estaba ejecutoriado.   

Finalmente,  contra  esta  decisión  es  susceptible  del  recurso  de  reposición  que  procede  contra todos los autos  (artículo  176  de  la  Ley  906  de  2004);   no  procede el mecanismo de  insistencia  que es taxativo para las situaciones previstas en el inciso segundo  del  artículo  184  ibídem,  es  decir,  cuando  se advierta que el demandante  carece  de  interés,  prescinde de señalar la causal, no desarrolla los cargos  de  sustentación  o  cuando  de  su contexto se advierta fundadamente que no se  precisa    del   fallo   para   cumplir   algunas   de   las   finalidades   del  recurso7.   

En  mérito  de  lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

R E S U E L V E:  

INADMITIR  –por  extemporánea-  la  demanda    de   casación   presentada   por   el   defensor   de   TITO  JAVIER  TORRES  LÓPEZ,  contra la  sentencia   del   2   de   diciembre   de   2008   del   Tribunal   Superior  de  Bogotá.   

Contra  esta  decisión procede recurso de  reposición.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE  

JULIO       ENRIQUE      SOCHA  SALAMANCA   

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                 SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

             

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO      MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS    

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                               JORGE LUIS QUINTERO MILANES   

              

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                             JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1Cfr.  DEVIS  ECHANDÍA, Hernando.  Compendio de Derecho procesal, Tomo I, Teoría  General    del    proceso,    séptima   edic.,   Editorial   ABC   –   Bogotá,   1979,   páginas   357  – 361.    

2En el  mismo sentido,    ARTÍCULO   325   del  C.  de  P.C.:   “Las  providencias  que  se  dicten  en el curso de las audiencias y  diligencias,  se  considerarán  notificadas  el día en que éstas se celebren,  aunque no hayan concurrido las partes”.   

3Auto  núm. 29119 (13/02/2008)   

4Conc.  Artículo 157 inc. 3.   

5Cfr.  autos  de casación números 26898 (21/03/2007);  27234 (18/04/2007);   27220  (30/05/2007);   27619  (20/06/2007);  27477 (20/06/2007);   26258  (27/06/2007);   27331  (11/07/2007);  27555 (18/07/2007);   27824  (18/07/2007);   27826  (08/08/2007);  27391 (08/08/2007);   28332  (03/10/2007);   28409  (01/11/2007);  29119 (13/02/2008);   29325 (12/03/2008), entre otros.   

6Cfr.  En  el  mismo  sentido  autos del 20 de junio de 2007 y del 8 de agosto de 2007,  rad. núm. 27619.   

7Cfr.  Autos  del 24 de noviembre de 2008, rad. núm. 30606;  auto del  22 de  octubre y 18 de noviembre de 2008, rad. núm. 30477.     

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