31324(22-04-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 31324  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                         Magistrado Ponente   

                                                         ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                         Aprobado Acta No. 119   

Bogotá, D.C., veintidós (22) de abril de dos  mil nueve (2009)   

VISTOS:  

Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de  la  demanda  de  casación  formulada  por el defensor de los procesados Ricardo  Olivera  Sánchez  y Martha Cecilia Sandoval Rojas contra la sentencia proferida  por  el  Tribunal Superior de Neiva el 8 de agosto de 2008, a través de la cual  -con  algunas  modificaciones  en  el  monto  de  la sanción y en la negativa a  conceder  subrogados  penales-  confirmó  la  dictada  anticipadamente  por  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito Especializado de la misma ciudad el 30 de  diciembre  de  2004 condenando a dichos acusados a la pena privativa de libertad  de  40  meses  de prisión y multa por valor equivalente a 150 salarios mínimos  legales  mensuales  al  hallarlos responsables de la comisión de los delitos de  concierto  para  delinquir, falsedad material en documento público, falsedad en  documento privado y estafa.   

ANTECEDENTES:  

Según  reseñó  el  ad  quem  “en   el   mes   de   diciembre  de  2002,  se  presentó  en  las  instalaciones  del Banco Superior, que funciona en la ciudad de Neiva, el señor  Pablo  Emilio  Valderrama  Bermeo,  quien  dijo  llamarse Miguel Gaviria Medina,  solicitando  que  se  le  otorgara  una  tarjeta  de crédito Diners y para ello  adjuntó a la solicitud, la correspondiente documentación.   

“Agotado el cupo de la tarjeta, no efectuó  el  pago  de  la misma, descubriéndose la falsedad de los documentos adjuntados  (fotocopia  de  la  cédula  de ciudadanía, registro de la Cámara de Comercio,  certificado  laboral  expedido  por  la  Empresa Olivera y Cia., desprendible de  pago  de  nómina de los meses de septiembre y de octubre expedidos por la misma  empresa  y los certificados de ingresos y retenciones del año 2001 expedido por  la DIAN).   

“Así mismo, en la misma entidad bancaria se  presentaron  circunstancias  similares  respecto  de  los  señores Luís Nelson  Ortiz  Bermeo,  María  Edith Patiño Núñez, Ramiro Narváez, Luz Marina Reyes  de    Fernández,    Martha   Cecilia   Sandoval   Rojas   y   Ricardo   Olivera  Sánchez”.   

Vinculados -entre otros- a la correspondiente  investigación  Martha  Cecilia  Sandoval  Rojas  y  Ricardo  Olivera Sánchez y  habiendo  los  mismos  solicitado  el  proferimiento de sentencia anticipada, se  practicaron  en  noviembre  30  y  diciembre  2  de  2004  sendas diligencias de  formulación  de  cargos  por  los delitos de concierto para delinquir, falsedad  material  en documento público, falsedad en documento privado y estafa, de modo  que  aceptados  éstos  por  aquéllos  el  Juzgado  Tercero  Penal del Circuito  Especializado   de  Neiva  dictó  en  diciembre  30  de  dicho  año  sentencia  anticipada  condenándolos a la pena principal de tres años de prisión y multa  equivalente  a  dos salarios mínimos mensuales legales, concediéndoles además  el   subrogado   de   la   suspensión   condicional  de  la  ejecución  de  la  pena.   

Apelado tal fallo por el apoderado de la parte  civil  reconocida  en  el  proceso,  el Tribunal Superior de Neiva a través del  proferido  en  agosto 8 de 2008 lo modificó para aumentar la pena a prisión de  40  meses y multa equivalente a 150 salarios mínimos mensuales legales a la vez  que  les negó a los sentenciados la concesión del subrogado penal, disponiendo  consecuentemente su captura.   

DEMANDA Y CONSIDERACIONES:  

Como quiera que en este asunto sólo resultaba  procedente  la  casación  excepcional  habida  consideración que las conductas  punibles  objeto  de  condena tienen prevista una pena privativa de libertad que  de  conformidad  con los artículos 340, 287, 289 y 246 de la Ley 599 de 2000 no  excede  de ocho años de prisión, es incuestionable que concernía al libelista  a  través  de  alguno  de  los  dos  medios que la posibilitan, esto es para el  desarrollo  de  la  jurisprudencia o la protección de garantías fundamentales,  motivar  -como  en  efecto  lo  ha  hecho-  la discrecionalidad de la Sala en el  propósito de que su demanda le sea admitida.   

Así,   ofreciendo   el   defensor  de  los  sentenciados  anticipadamente  en  el  escrito  a  través del cual sustentó el  recurso  extraordinario  y  en  el desarrollo mismo de los dos cargos postulados  diversos  argumentos  en  aras  de motivar la pretensión de que sea aceptada la  demanda  de  casación  que  formula  bajo el entendido que está justificada su  viabilidad  con  miras  a  la  protección  de  las garantías fundamentales del  debido   proceso,   a   la   defensa  y  de  legalidad   reflejadas  en  el  cuestionamiento  a  las facultades de la parte civil y en la aducida ausencia de  notificación  del  acto  de admisión del mismo sujeto procesal y postulando en  ese  orden  dos  cargos  con  sustento  en  las  causales  primera  y tercera de  casación,  no puede menos que concluirse que su libelo satisface las exigencias  normativas que lo hacen admisible.   

En  efecto, motivadas por el casacionista las  razones  por  las  que  considera  necesaria  la  intervención de la Sala en el  objetivo  de  que  se  garanticen derechos constitucionales como los reseñados,  toda  vez que en su sentir el fallador erró al permitir y decidir la apelación  propuesta  por  la  parte  civil  sin  verificar que carecía de facultades para  ello,  o sin establecer que en aspecto civil la litis se hubiere trabado legal y  debidamente,  tales  se  presentan  como motivos que indudablemente accionan con  suficiencia  la  discrecionalidad  de  la Sala para admitir el libelo, más aún  cuando  encuentra  satisfechos  en  él  los  demás requisitos prescritos en el  artículo 212 del Código de Procedimiento Penal.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.   Declarar  AJUSTADA a las exigencias  legales,  la demanda de casación discrecional presentada por el defensor de los  procesados    Ricardo    Olivera    Sánchez    y    Martha   Cecilia   Sandoval  Rojas.   

2.  Por tanto, correr traslado del expediente  ante  el  Ministerio  Público,  a fin de que dentro del término de veinte (20)  días emita el respectivo concepto.   

Notifíquese y cúmplase,  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Comisión de servicio  

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                           SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO            GÓMEZ  QUINTERO               MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO        J.        IBÁÑEZ  GUZMÁN                                 JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                                      JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

                                                                      Comisión de servicio   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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