31165(04-02-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31165  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                      Magistrado Ponente:   

                                                DR. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                     Aprobado Acta No. 27   

Bogotá,  D.C.,  febrero  cuatro  (04)  de  dos  mil nueve  (2009)   

VISTOS:  

De  conformidad  con  los  artículos  56  y  siguientes  de  la  Ley  906  de  2004 se pronuncia la Sala sobre el impedimento  expresado  por  los  doctores LUIS ALBERTO PERALTA ROJAS, LUIS FERNANDO TOCORA y  JOSÉ  JAIME  VALENCIA CASTRO, en su calidad de Magistrados de la Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Buga,  para  conocer en segunda instancia del recurso de  apelación  promovido  por  el representante del Ministerio Público, dentro del  proceso  que  se  adelanta contra JULIÁN MAURICIO POTES RIVERA por el delito de  homicidio agravado.   

ANTECEDENTES  

1.   Fueron  resumidos los hechos por la  Fiscal  29  seccional  de  la  Unión  –Valle-1, así:   

“Se  sucedieron  los  hechos  el día 3 de  marzo  de  2007,  a  eso de las 5-30 a.m., en el establecimiento Casa Blanca del  municipio  de  la  Unión  Valle,  donde  resultara  muerto  el señor GUILLERMO  VELASQUEZ  LONDOÑO  como  consecuencia  de  los disparos con arma de fuego a la  altura  del  abdomen, según informe técnico de necropsia médico legal número  2007P-060415000017,     suscrito     por     el     doctor     Henry     Herrera  Harnish.”   

2. El 22 de abril de 2008 el Juzgado Penal del  Circuito  de  Roldanillo,  celebró  audiencia de preclusión a favor de JULIÁN  MAURICIO  POTES  RIVERA  conforme  con  la  petición  elevada  por el Fiscal 29  Seccional  de  la  Unión  (Valle), la cual fue despachada desfavorablemente, al  considerar  el  Juez  que  existen  materiales  probatorios con los que se puede  llegar   a  un  juicio  oral  para  debatir  la  responsabilidad  del  imputado.  Inconforme  con  la  determinación  el  delegado de la Fiscalía apeló, siendo  concedido  el  recurso  ante  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Buga.   

3. Sustentado el recurso, el 8 de mayo de 2008  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Buga resolvió confirmar la decisión  adoptada,  solicitando  al mismo tiempo a la Procuraduría General de la Nación  vigilancia especial a la actuación penal.   

4. Retomadas las diligencias, la Fiscalía 29  Seccional  de  la Unión presentó escrito de acusación contra JULIÁN MAURICIO  POTES  RIVERA   como  presunto autor del delito de homicidio agravado el 11  de  junio  de  2008,  realizándose la correspondiente audiencia de formulación  el   28  de  agosto  del mismo año ante el Juez Segundo Penal del Circuito  con Funciones de Conocimiento de Cartago.   

5.  El  19  de septiembre de 2008 se llevó a  cabo  audiencia  preparatoria,  fijándose  como fecha para audiencia del juicio  oral  el 17 de octubre, día en el cual, una vez constatada la asistencia de las  partes  se  dio  inició  a  la misma. En uso de su palabra el representante del  Ministerio  Público  solicitó  la  nulidad  de  la  actuación aduciendo la no  entrega  de  copias  de  las pruebas descubiertas por la Fiscalía, e igualmente  por  violación  del  principio  de  publicidad  al llevarse a cabo la audiencia  preparatoria  en  un  recinto diferente al Palacio de Justicia, petición que no  fue atendida por la titular del despacho.   

Por otra parte se suspendió la audiencia y se  citó para su reanudación el 28 de noviembre del año anterior.   

6.  El representante del Ministerio Público,  instauró  acción  de  tutela  ante  la  negativa  de  concedérsele recurso de  apelación  contra  la  determinación  de nulidad, acción que decidió la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Buga el 14 de noviembre de 2008, tutelando el  derecho  al debido proceso y en consecuencia se ordenó al Juzgado Segundo Penal  del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento  conceder  el  recurso  elevado.   

7.  Mediante  auto  del  21  de noviembre, el  Juzgado  accionado  concedió en el efecto suspensivo la alzada ante el Tribunal  Superior  de  ese  Distrito.  Allegado  el  plenario  a la señalada autoridad y  fijada  fecha  para  audiencia  de  sustentación  oral  del recurso2,     los  Magistrados  LUIS  ALBERTO  PERALTA  ROJAS,  LUIS FERNANDO TOCORA LÓPEZ y JOSÉ  JAIME  VALENCIA  CASTRO  manifestaron su impedimento para desatar el recurso, al  amparo  de  la  causal  14  del  artículo  56  del  Código  de  Procedimiento.   

Por  lo  anterior, remitieron las diligencias  para decidir sobre el impedimento planteado.   

CONSIDERACIONES:  

Concerniendo  a  la  Corte  en  virtud de los  artículos  57  y  341  de  la  Ley 906 de 2004 y en los términos precisados en  providencias  de  abril 20 (Rad. 23542) y julio 13 de 2005 (Rad. 23878), decidir  sobre  el impedimento manifestado por los Magistrados de un Tribunal de Distrito  Judicial  del  cual  la  Corporación es su superior jerárquico, decide la Sala  sobre el mismo.   

En  el  caso bajo estudio la causal esgrimida  por  los  Magistrados integrantes de la Sala  se contempla en el numeral 14  del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, que reza así:   

“Que el juez haya conocido de la solicitud  de  preclusión  formulada  por  la  Fiscalía  General  de la Nación y la haya  negado,  caso  en  el  cual  quedará  impedido  para  conocer  el  juicio en su  fondo.”   

Causal  que  hace  presencia igualmente en el  inciso segundo del artículo 335 de la misma normatividad:   

“El  Juez  que  conozca  de la preclusión  quedará impedido para conocer del juicio.”   

Al  respecto  esta Corporación ya ha tenido  oportunidad de pronunciarse acerca de su fundamento:   

“Frente  a  esta  estructura procesal (la  dispuesta  en  la Ley 906 de 2004, se precisa) es evidente que la separación de  las   funciones   de   investigación,   acusación   y   juzgamiento,  como  la  institucionalización  del  juicio oral, público, concentrado y contradictorio,  tiene  como  uno  de sus cometidos principales garantizar que el juez del juicio  llegue  a la audiencia oral sin contaminación alguna sobre las evidencias y los  elementos  materiales de prueba recaudados por la Fiscalía (…). Decisión (la  negación  de  preclusión  de  investigación  presentada  por la Fiscalía, se  aclara)  que  por  gravitar  generalmente  sobre  puntos  de derecho sustancial,  impide  que  el  juez que decide la solicitud pueda adelantar el juicio y dictar  sentencia,  precisamente  por  haber  comprometido  su  criterio  apreciando los  elementos  materiales de prueba, lo cual pone en tela de juicio su independencia  e    imparcialidad,   como   valores   supremos   de   la   administración   de  justicia”3.   

Pues bien, conforme a tales directrices se ha  dicho      igualmente      por      la      Sala4  que  para que se configure la  causal  de  impedimento  o se encuentre incurso en ella que el servidor judicial  tenga   o   haya   comprometido   su  imparcialidad,  objetividad  e  independencia como juez de la República, lo que impone entonces  la  realización  de una evaluación dentro del caso en concreto para establecer  la manera en que ello ocurre.   

De allí entonces que sea necesario estudiar  si  al  momento  de  conocer la apelación contra la negativa de la preclusión,  los  Magistrados  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Buga tuvieron  oportunidad  de  comprometer su criterio para ahora sustraerse de su obligación  de desatar la alzada demandada.   

La causal alegada está contemplada respecto  del  funcionario  que  va  a conocer el juicio en su fondo, por cuanto presupone  que  el juzgador que tuvo la oportunidad de resolver la petición de preclusión  tuvo  acceso  a  ciertos  elementos  cognoscitivos  que pueden afectar su juicio  anticipadamente,  incurriendo  en  un prejuzgamiento acerca de los hechos objeto  del proceso penal.   

De  ahí  que  el  impedimento surja por ese  conocimiento  anticipado  de  aquellos  elementos  que  podrían  estructurar la  responsabilidad  del  procesado,  empero,  en  el caso bajo estudio no se ve que  aquél  pueda  tener  incidencia  en  la  decisión que deben adoptar al momento  de   resolver  el  recurso interpuesto contra la petición de nulidad, pues  ésta  se  circunscribe  a  otros  ítems  específicos:  si  hubo  un  indebido  descubrimiento  de  la  prueba  y,  si  está  afectado  el  juicio  por haberse  adelantado  la  audiencia  preparatoria  en  un  lugar  diferente  a la sede del  Juzgado.   

De  lo  que  se observa que no se debe tocar  punto  alguno relacionado con la responsabilidad o valoración de planteamientos  de   carácter   probatorio,  sino  simplemente  posibles  defectos  de  índole  procesal.   

Recuérdese  que  cuando  se decide sobre un  asunto  como  el  presente debe valorarse el cumplimiento de la finalidad de los  impedimentos  y  recusaciones,  pues  -se  reitera-  la  razón  de ser de estas  figuras   es  la  protección  de  los  principios  de  independencia  e  imparcialidad de de los funcionarios judiciales consagrados en  la  Constitución  Política en sus artículos 228 y 230, así como los derechos  al  debido proceso y la recta administración de justicia tanto para los sujetos  procesales  como  para  el conglomerado social en general, lo cual impone que la  separación  del  conocimiento  del  proceso  de  determinada autoridad sólo se  puede  dar  por  causales  taxativas  que  constituyen  una  excepción al deber  establecido  para  los funcionarios jurisdiccionales por mandato constitucional.   

Conforme  a  lo  dicho  en precedencia y como  quiera  que  no  se  configuran los presupuestos exigidos por la causal invocada  por  los Magistrados para declararse impedidos, se tiene por infundado el motivo  alegado para separarse del conocimiento del proceso.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la    Corte    Suprema    de   Justicia   en   Sala   de   Casación  Penal,   

RESUELVE:  

DECLARAR INFUNDADO el impedimento manifestado  por   los  doctores LUIS ALBERTO PERALTA ROJAS, LUIS FERNANDO TOCORA LÓPEZ  y  JOSÉ  JAIME  VALENCIA  CASTRO,  Magistrados  de  la  Sala Penal del Tribunal  Superior de Buga.   

2.  Devuélvanse de inmediato las diligencias  al Tribunal de origen.   

Contra   este  auto  no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase,  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

      JOSÉ          LEONIDAS          BUSTOS  MARTÍNEZ                     SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ                       

             

         ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO               MARIA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                   

            AUGUSTO    J.   IBAÑEZ  GUZMÁN                  JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                           

          YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                             JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1  Escrito de acusación del 11 de junio de 2008. fol. 120   

2 20 de  enero de 2009   

3 Auto  del 29 de agosto de 2006. Rad. 25775.   

4 Fallo  del 20 de febrero de 2008. Casación Rad. 28641     

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