30605(04-02-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 30605  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado  Acta  N°027   

Bogotá,  D. C., febrero  cuatro (4) de dos mil nueve (2009).   

VISTOS:  

Procede  la  Sala  a  casar  de  oficio  la  sentencia  proferida  el  7 de mayo de 2008 por el Tribunal Superior de Bogotá,  por  medio de la cual condenó a Róbinson Alberto González Rincón a las penas  de  prisión  de  35  años  e  inhabilitación  para  el ejercicio de funciones  públicas  por  el  mismo  lapso, al encontrarlo autor penalmente responsable de  las   conductas  punibles  de  homicidio  en  concurso  con  porte ilegal de arma de  fuego  de  defensa  personal (Código Penal, artículos  103 y 365).   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.  Los   primeros  fueron  descritos  en  el  fallo  impugnado  en  los  siguientes términos:   

En  diciembre  de 2005, Carlos Julio Romero  Parada,  reconocido  líder  comunal  de Monterrey, Casanare, fue víctima de un  atentado  contra  su  vida, al cual sobrevivió. En razón de ese hecho y de las  continuas  amenazas  que  recibía en virtud de su actividad comunitaria, se vio  forzado a desplazarse a Bogotá, juntamente con su familia.   

En  esta  ciudad,  a  mediados de 2007, fue  contactado  con  una  persona supuestamente interesada en comprar una casa de su  propiedad,  ubicada en ese municipio. Por este motivo, Romero Parada acordó una  cita  con un sujeto que decía actuar a nombre del comprador, la que se realizó  al  medio  día  del 27 de junio de 2007. En ella se acordó el precio a pagar y  se  fijó  el  valor  de  las  arras.  No  obstante el desconocido dijo tener un  compromiso,  motivo por el cual los interesados se volvieron a citar a las siete  de la noche de ese día en el Restaurante Bucaramanga.   

A esta última cita, el enviado del supuesto  comprador  no  acudió. Sin embargo, cuando Romero Parada se dirigió a un lugar  aledaño  a ese restaurante, localizado en la calle 3ª N° 70-80, con el fin de  hacer  una  llamada  al  teléfono  celular de aquél, fue sorprendido por Edwin  Andrés  Sierra  -menor de edad-, quien le propinó tres disparos con el arma de  fuego  que  portaba.  Enseguida,  este  último abandonó el lugar pero momentos  después,  en  razón  de  las  voces  de  auxilio  de la ciudadanía, cuando se  disponía  a  abandonar el  lugar en la motocicleta conducida por Róbinson  Alberto  González  Rincón,  fue  capturado  juntamente  con éste. En poder de  Edwin Andrés Sierra se encontró un arma de fuego.   

Romero Parada falleció al día siguiente en  la  Clínica  de  Occidente a pesar del esfuerzo que hizo el cuerpo médico para  salvarle la vida.   

2. A solicitud de la Fiscalía General de la  Nación,  el  28  de  junio  siguiente  el  Juzgado  Sesenta Penal Municipal con  funciones   de  control  de  garantías  de  Bogotá  adelantó  las  audiencias  preliminares   de   legalización   de   captura,   incautación  de  elementos,  formulación    de    imputación    por    los    delitos    de    homicidio    agravado   y   porte   ilegal   de   armas  de  fuego,  e  imposición  de  medida  de  aseguramiento  consistente en detención preventiva  contra González Rincón.   

3.   Una  vez  presentado  el  escrito  de  acusación,  el  Juzgado Trece Penal de esta ciudad llevó a cabo las audiencias  de  formulación  de  acusación,  preparatoria  y  de  juicio  oral, y el 22 de  febrero  de  2008  condenó  a  Róbinson  Alberto  González  Rincón a la pena  principal  de  treinta  y  cinco  (35)  años  de  prisión  y a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo   término,   al  encontrarlo  coautor  de  los  delitos  de  homicidio y porte  ilegal de arma de fuego.   

4.  El  anterior  pronunciamiento  fue  impugnado  por el procesado y su  procuradora  Judicial y el 7 de mayo de 2008 el Tribunal Superior de esta ciudad  lo confirmó.   

5.  El  nuevo  defensor de González Rincón  interpuso  el  recurso  extraordinario  de  casación  y  la Corte lo inadmitió  mediante  auto  de 2 de diciembre de 2008. Se advirtió en dicha providencia que   

No  obstante,  y  como  quiera  que la Sala  advierte  la presunta vulneración al principio de legalidad de la pena, en aras  de  atender  las  previsiones  establecidas en el artículo 180 de la Ley 906 de  2004,   esto   es,   el  respeto  de  las  garantías  constitucionales  de  los  intervinientes,  notificada  en  debida  forma la presente decisión, regrese el  expediente   al   Despacho   del   Magistrado   sustanciador   para   los  fines  pertinentes.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.   El  recurso  extraordinario  de  casación  no puede ser interpretado sólo desde, por y para  las  causales  ni  reducido  a ellas, sino también desde sus fines, con lo cual  adquiere  una axiología mayor vinculada con los propósitos del proceso penal y  con  el  modelo  de Estado en el que él se inscribe1.   

2. El extraordinario  medio  de  impugnación  es  un  mecanismo  de  control  material  y  formal  de  constitucionalidad  de  las  sentencias  de  segunda  instancia,  que  tiene por  finalidades,  además  de  la  unificación de la jurisprudencia y garantía del  principio  de legalidad, la protección de los derechos fundamentales vinculados  a  la  investigación y juzgamiento de los delitos, lo que eleva la casación de  rígido  recurso  colmado  de  requisiciones jurídico-penales a juicio integral  -formal  y material- de constitucionalidad de la sentencia proferida por el juez  de segunda instancia.   

3.  Por lo anterior  la  casación  hoy  se  orienta  en  una  dirección  garantista y esencialmente  protectora  de  los  derechos fundamentales de las partes e intervinientes en el  proceso.  Sin  perder  el rigor jurídico que la ha caracterizado la procedencia  del  recurso  se  vincula  expresamente  a  la  afectación  de  los  derechos y  garantías  en  busca  de  la  efectividad  del  derecho  sustancial2.   

4.  Atendiendo los  fines  de  la  casación,  que  se  concentran  en  la  efectividad  del derecho  material,  el respeto de las garantías de los intervinientes, la reparación de  los  agravios  inferidos  a  éstos  y la unificación de la jurisprudencia, con  prescindencia  de  la  demanda  a iniciativa de la Sala  y  con  el  específico fin de garantizar los derechos  fundamentales  del  procesado, se dispone casar de oficio la sentencia demandada  pues  resulta  evidente  que  se  vulneró  el  principio  de  legalidad  de las  penas3.   

5.   En  efecto,  teniendo  en  cuenta  que  los  hechos juzgados ocurrieron en diciembre de 2005,  claro  resulta  que,  la legalidad de la pena pasa por observar estrictamente lo  preceptuado  en el artículo 51 del Código Penal de 2000, estatuto que dispone:   

La  inhabilitación  para  el  ejercicio de  derechos  y funciones públicas tendrá una duración de cinco (5) a veinte (20)  años, salvo en el caso del inciso 3o. del artículo 52.   

Se  excluyen  de  esta  regla  las  penas  impuestas  a  servidores  públicos  condenados por delitos contra el patrimonio  del  Estado,  en  cuyo  caso  se  aplicará  el inciso 5 del artículo 122 de la  Constitución Política.   

6.  En el presente  asunto  se  tiene que en el fallo de primer grado se estableció que las penas a  imponer al procesado González Rincón eran prisión de 35 años   

e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas por un tiempo igual al de la pena privativa de  la libertad,   

determinación   que   el   ad   quem   confirmó   integralmente  al  resolver el recurso de apelación.   

7.  En el supuesto  que  ocupa la atención de la Sala se advierte que las dos instancias fijaron la  sanción   accesoria   en   35   años,   monto   que   excede  el  quantum  máximo  de  20 años previsto en  las normas vigentes.   

          Por  tanto  la Corte casará parcialmente la sentencia para fijar en  veinte  (20)  años  la  pena  accesoria de inhabilitación para el ejercicio de  derechos  y funciones públicas que debe cumplir el procesado. En todo lo demás  la sentencia se mantiene sin modificación alguna.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema de Justicia, administrando justicia  en nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE:   

1°.   CASAR  parcialmente      y      de      oficio      la      sentencia      demandada para  condenar      al      procesado      Róbinson   Alberto   González  Rincón  a  la  pena  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  término   de  veinte  (20)  años.  En  lo  demás  la  sentencia  se  mantiene  incólume.   

2°.  ADVERTIR  que  contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen.   

  JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                                                               SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                           MARIA  DEL  ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS   

Excusa justificada  

  AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                           JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                                                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.     

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, sentencia de casación, 29 de  octubre de 2005, radicación 24026.   

2  Véase  Ley  1285  de  2009, artículo 7°, modificatorio del artículo 16 de la  Ley 270 de 1996, Estatutaria de la Administración de Justicia.   

3 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, auto de casación, 19 de agosto  de 2004, radicación 21302.     

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