30620(02-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 30620  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº 348  

Bogotá,  D. C., dos (2) de diciembre de dos  mil ocho (2008).   

V I S T O S  

Procede  la  Corte  a  conceptuar  sobre  la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   IVÁN  DARÍO  SUÁREZ  MUÑOZ, elevada por  el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

L  A     S O L I C I T U  D   

1.     Mediante    oficio   número  OFI08-28628-DIJ-0100  del 22 de septiembre de 2008, el Ministerio del Interior y  de  Justicia  comunicó  a  esta Sala de la Corte que el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América,  por  conducto  de su Embajada en Colombia y mediante Nota  Verbal  número  2599  del   12 de septiembre del citado año, solicitó en  extradición  al  ciudadano  colombiano  Iván  Darío  Suárez  Muñoz,  capturado el 18 de julio de 2008, en  cumplimiento  de  la resolución del 17 de julio del mismo año, expedida por el  Fiscal General de la Nación.   

2.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la contemplada en el   Libro V, Capítulo II del Código  de  Procedimiento  Penal,  en  la   medida  en  que no existe en el momento  convenio  aplicable  que regule el  asunto, como así lo conceptuó el Jefe  de  la  Oficina  de Asesoría Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores,  según  oficio  número  OAJ.E. 1843 del 15 de septiembre de 2008, quien además  certificó  que  la  documentación  del expediente procedente de la Embajada de  los    Estados    Unidos    de    América,   fue   presentada   “debidamente autenticada”.   

3.  Los acontecimientos fácticos objeto  de  la  investigación  e  imputación  de  los  cargos formulados en su contra,  motivo  de  la  solicitud de extradición, fueron sintetizados en la Nota Verbal  número 2599 del 12 de septiembre de 2008 de la siguiente manera:   

“Los  hechos  del caso indican que desde  2006,  la  Agencia  para  el  Control  de  las  Drogas (DEA), la Agencia para el  Control   de   Inmigración   y   Aduanas   (ICE),   y   el   Grupo  de  Trabajo  multi-institucional  para  el  Control  del  Crimen  Organizado  relacionado con  Narcóticos  (OCDETF)  adelantaron  una  operación mayor conjunta de la DEA, la  Operación  “Santo  Frío”,  la  cual incluyó varias investigaciones de las  fuerzas   del   orden  cuyo  objetivo  era  una  Organización  de  Tráfico  de  Narcóticos  (DTO)  dirigida por el ciudadano colombiano Álvaro Mauricio Bedoya  Echeverry.  La  DTO  es  responsable  del  despacho de cargamentos de múltiples  kilogramos  de heroína y cocaína a los Estados Unidos, incluyendo por lo menos  seis  despachos  de  heroína  o cocaína que fueron incautados por oficiales de  las   fuerzas  del  orden.  La  DTO  utilizó  principalmente  como  método  de  transporte  el  de esconder grandes cantidades de narcóticos dentro de equipaje  con  falsos  laterales  que  le  entregaban  a  “correos”  con destino a los  Estados Unidos en aviones comerciales.   

“Álvaro  Mauricio Bedoya Echeverry era el  individuo  cuya principal responsabilidad era la de obtener los narcóticos y de  hacer  los  arreglos  para  su  importación a los Estados Unidos. John Fernando  Saldarriaga     Gaviria     y    Steven    Marc    Caron    eran    ‘correos’  que  fueron  arrestados  en  Colombia  mientras  intentaban  abordar  vuelos  con  destino  a  los  Estados  Unidos con  equipajes   que  contenían  múltiples  kilogramos  de  heroína.  Omar  Vargas  Lizarazo  tenía  bajo  su responsabilidad el construir los equipajes con falsos  laterales    que   utilizaban   los   ‘correos’  para  intentar  entrar  de  contrabando  los narcóticos a los Estados Unidos. Yoilán  Eladio  Pacheco Rodríguez, Misael de Jesús Ocampo Salazar, Lina Marcela Bedoya  Echeverry,  Marlon  Andrés  Gallego Orrego, Ferney Alonso Hernández Jaramillo,  Iván  Darío  Suárez  Muñoz,  Juan  Camilo  Arango  Luna,  Humberto de Jesús  Restrepo  Saldarriaga,  y  Alexander William Zúñiga Bolaños invertían dinero  en  los cargamentos de narcóticos y hacían arreglos para que los “correos”  viajaran a los Estados Unidos.   

“Todas  las  acciones  adelantadas  por el  acusado  en  este caso fueron realizadas con posterioridad al 17 de diciembre de  1997”.   

4.   La  documentación remitida por el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  que  sustenta  la solicitud de  extradición   del  ciudadano  colombiano   Iván  Darío Suárez Muñoz, es la siguiente:   

4.1. Copia de la Acusación número 08-20483  CR-COOKE  del  30  de mayo de 2008, por medio de la cual el Tribunal de Distrito  de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Sur  de  Florida,  acusó,  entre  otros, a  Iván  Darío  Suárez Muñoz  de los siguientes cargos:   

“El Gran Jurado  acusa:   

“CARGO   UNO”   

“Cargo  Uno: Concierto para importar a los  Estados  Unidos,  desde  un  lugar  fuera  de  los  Estados  Unidos,  uno o más  kilogramos  de  una  sustancia  controlada (heroína) y quinientos gramos de una  sustancia  controlada  (cocaína)  lo cual es en contra del Título 21, Sección  952(a)  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  en  violación  del Título 21,  Secciones  963,  960(b)  (1)  (A)  y  960(b)  (2) (B) del Código de los Estados  Unidos; y   

“CARGO   CUATRO”   

“Cargo   Cuatro:   Distribución  de  un  kilogramo  o  más de una sustancia controlada (heroína) con la intención y el  conocimiento  de  que dicha sustancia sería importada ilegalmente a los Estados  Unidos,  y  ayuda  y facilitación de dicho delito, en violación del Titulo 21,  Secciones  959 y 960(b) (1) (A) del Código de los Estados Unidos, y del Título  18, Sección 2 del Código de los Estados Unidos.   

“La acusación también incluye la pena de  decomiso  de  conformidad  con  el  Título  21, Sección 853 del Código de los  Estados  Unidos,  la  cual  busca  el  decomiso de todos los bienes que se hayan  derivado  de ingresos obtenidos como resultado de la comisión de los anteriores  delitos.  Si  dichos bienes no estuvieren disponibles, la norma anterior permite  que otros bienes del acusado sean decomisados”.   

4.2.   También se allegó copia de las  declaraciones  juradas  de  Sean  Paul  Cronin,  Fiscal  Auxiliar de los Estados  Unidos   para   el  Distrito  Sur  de  Florida,  y  de  Louis  A.  D’Ambrosio,      Agente     Especial  Administración  del  Control  de Drogas de los Estados Unidos (D.E.A.), las que  respaldan  la  acusación  contra Iván Darío Suárez  Muñoz.   

El  primer  funcionario,  esto es, Sean Paul  Cronin,  incorpora  en  su  declaración la descripción y vigencia de los tipos  penales  imputados  en el pliego acusatorio, explica el alcance de la acusación  y  realiza una síntesis de los hechos, de la actuación  procesal y de los  cargos atribuidos al solicitado en extradición.   

Por  su  parte,  el Agente Especial Louis A.  D’Ambrosio  relata,  de  manera   pormenorizada,    los    hechos   objeto   de   juzgamiento   ante   el   citado  Tribunal y la participación en  los   mismos  por  parte  del  requerido  en  extradición,  respecto  de  quien  suministra la información necesaria sobre su identidad.   

4.3.   Así  mismo,  se informó que el  solicitado,   Iván   Darío   Suárez   Muñoz   “es ciudadano de Colombia,  nacido  el  28  de  diciembre  de  1978,  en Colombia. Es portador de la Cédula  Colombiana Nº 3.506.983”.   

4.4.     Se     adjuntó   copia    del    texto    de   las   disposiciones   del   Código   de  los   Estados   Unidos  de América  que    se    afirman   fueron   infringidas   por   el   solicitado  en   extradición   y   que   se   encontraban    vigentes   para   la   época   de   ocurrencia de los hechos.   

4.5.   Por último, se incorporó copia  de  la  orden  de  captura  proferida  en contra del requerido en extradición y  dictada  por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos de América, Distrito  Sur de Florida.   

PERÍODO   PROBATORIO  

Ninguna de las partes solicitaron pruebas ni  la Corte consideró procedente decretar de oficio.   

ALEGATO     DE   LA    DEFENSORA   

La  defensa  del solicitado en extradición,  basa  su escrito en pedirle a la Sala que depreque al Gobierno Nacional que haga  los  respectivos  condicionamientos con el fin de garantizarle los derechos a su  defendido.   

ALEGATO   DEL    PROCURADOR  SEGUNDO   

DELEGADO     PARA     LA   CASACIÓN  PENAL   

El  representante  del  Ministerio Público,  después  de  relacionar de manera  detallada los hechos, los antecedentes,  el  trámite  adelantado  y  los instrumentos allegados a este diligenciamiento,  dice  que  en  lo  que respecta a la validez formal de los documentos, el Estado  solicitante   aportó,   debidamente   traducidas  y  autenticadas,  las  piezas  acusatorias,  en  las  que  se   reseñaron  el  lugar  y  las fechas donde  ocurrieron   los   hechos   y   los   delitos   imputados,   las   normas    penales    y   las   declaraciones   de   apoyo   a   la   solicitud de extradición, motivo por el cual se  cumple con esta exigencia legal.   

En  torno  a  la  demostración  plena de la  identidad   del   requerido,   asevera  que  los  datos  suministrados  por  las  autoridades  del  país  requirente  coinciden  con  los  de  la persona que fue  notificada  de  la  resolución expedida por la Fiscalía General de la Nación,  por  medio  de  la cual se ordenó su captura y que en este momento se encuentra  detenida con fines de extradición.   

Agrega  que en la  Nota  Verbal  allegada al presente trámite se consignaron sus datos personales,  es  decir, que se trata de un ciudadano colombiano, nacido el 28 de diciembre de  1978  y  que  es  portador de la cédula de ciudadanía número 3.506.983, datos  que  confirman  dicha  identidad,  los  cuales coinciden con los que suministró  Iván    Darío   Suárez   Muñoz   al  momento  de  su  captura, sin que al respecto se haya mostrado  ninguna objeción.   

En  lo que tiene que ver con el principio de  la  doble  incriminación,  sostiene  que  los  cargos  imputados a Iván        Darío        Suárez        Muñoz        encuentran  adecuación  típica  en  el  artículo  340  modificado  por  las  Leyes  733  de  2002  y 1121 de 2006, y el  artículo  376,  modificado  por  el  artículo  14  de  la Ley 890 de 2004, del  Código  Penal,  los  cuales  consagran  los delitos de concierto para delinquir  para  cometer  delitos  de  narcotráfico  y  tráfico,  fabricación o porte de  estupefacientes,  cuya  pena  privativa de la libertad no es inferior a 4 años,  lo que le permite concluir que este postulado también se cumple.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  dictada   en   el  extranjero,  dice  que  “…Dicha  decisión  guarda  correspondencia  con  los  presupuestos  que  debe  tener  la  resolución  de  acusación …”, con lo cual en este  asunto  se  encuentra  satisfecho  este  presupuesto,  por  lo  que  estima  que  las      formalidades      legales      se     cumplen   cabalmente   para   que   la   Corte  proceda   a   emitir   concepto   favorable  de   la   solicitud   de  extradición  que  el Gobierno de los Estados Unidos de América elevó respecto  del ciudadano Iván Darío Suárez Muñoz.   

Por  último,  en  orden  a  garantizar  los  derechos  fundamentales  del  ciudadano colombiano requerido en extradición, el  Procurador  Delegado  sugiere  a la Corte exhorte al Gobierno Nacional para que,  en  caso de que se conceda la extradición, se condicione la misma en el sentido  de  que el solicitado no sea juzgado por hechos anteriores al 17 de diciembre de  1997  ni  condenado  a  cadena  perpetua,  ni  sometido a desaparición forzada,  torturas,  ni a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, ni a la pena de  muerte etc.   

En consecuencia, reitera la Delegada que las  formalidades  legales  se  cumplen  cabalmente  y sugiere que la Corte proceda a  emitir   concepto  favorable  respecto  de  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano    colombiano    Iván    Darío   Suárez  Muñoz.   

CONCEPTO      DE    LA   CORTE   

El artículo 502 del Código de Procedimiento  Penal  estatuye  que  el  concepto que emite la Sala debe estar centrado en  establecer  la  validez   formal  de  la  documentación  presentada, en la  demostración  plena de la  identidad del solicitado, en el principio de la  doble  incriminación,  en  la  equivalencia de la providencia proferida en  el  extranjero y, cuando fuere el caso, en el cumplimiento de lo previsto en los  tratados públicos.   

En  esas condiciones, se procederá a emitir  concepto, así:   

1.   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada   como   soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Iván  Darío  Suárez Muñoz, cumple con  las  exigencias  legales  contempladas  en los Códigos de Procedimiento Penal y  Civil para tenerla como apta para fundar el respectivo concepto.   

En efecto, no hay duda que los documentos se  allegaron   por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente  traducidos  y  autenticados,  dentro  de  los  cuales  obra  la  copia de la Acusación número  08-20483  CR-COOKE  del  30 de mayo de 2008, dictada por el Tribunal de Distrito  de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Sur  de Florida, la cual fue firmada por el  Portavoz   del  Gran  Jurado  y  por  el  Fiscal  de  los  Estados  Unidos,  documentos  cuya  autenticidad  de su contenido fue certificada con las firmas y  el sello pertenecientes al secretario de dicho Tribunal.   

A   su   vez,   obran   las   declaraciones   juradas   de   Sean Paul  Cronin,  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de Florida, y de  Louis   A.   D’Ambrosio,  Agente  Especial  de  la  Administración  Antinarcóticos de los Estados Unidos  (D.E.A.),   cuyos   contenidos  y  traducción  al  español,   junto   con   el  resto  de  la  documentación  que   las    acompaña,   fueron    certificados,    el    20   de  agosto   de   2008,   por   Thomas  C. Black, Director   Asociado   de   la   Oficina  de  Asuntos  Internacionales,   División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia  de  los   Estados  Unidos de América.   

Así  mismo,  aparece  que la documentación  anexa  hace referencia a la orden de captura, a la resolución de acusación y a  las  normas  aplicables  al caso, esto es, el Título 18, Secciones 2     (autores)     y     3282  (delitos  no  conminados  con la pena de muerte) y el Título  21,  Secciones  812 (tablas  de  sustancias  controladas), 853 (extinción penal del derecho de dominio), 952  (importación   de  sustancias  controladas),  959  (posesión,  fabricación  o  distribución  de sustancias controladas, 960 (actos ilícitos) y 963 (intento y  asociación  delictuosa)  del  Código  de  los Estados  Unidos de América.   

Por  su  parte,  la  rúbrica y el cargo del  señor  Thomas  C.  Black  fueron certificados por el señor Michael B. Mukasey,  Procurador  de  los  Estados Unidos, quien según su propia afirmación escrita,  ordenó  que  se  estampara el sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  siendo  atestada  la  firma  de  aquél  por  el Director Adjunto de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal, y el sello del  Departamento  de   Estado fue ordenado por la Secretaria de Estado, señora  Condoleezza  Rice, de cuyo nombre dio fe el funcionario de Autenticaciones de la  misma oficina.   

Por   último,  dichos  documentos  fueron  presentados  para su autenticación ante el Cónsul de Colombia en Washington D.  C.,  señor  Julio  Cesar  Aldana  Bula,  como  así lo constató y lo avaló la  Oficina   de   Legalizaciones   del   Ministerio   de   Relaciones   Exteriores,  cumpliéndose   con   lo  establecido  por  el  artículo  259  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  modificado por el 1°, numeral 118 del D. E. 2282 de 1989  que  dice:  “Los  documentos  públicos otorgados en  país  extranjero  por  funcionario de éste o con  su intervención,   deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente   diplomático  de  la  República,  y  en su defecto por el de una nación amiga,  lo   cual  hace  presumir que se otorgaron conforme a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata de agentes consulares de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los  de  éste  por el cónsul colombiano”,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de integración previsto  en  los  artículos 25 y 495, último inciso, del Código de Procedimiento Penal  de 2004.   

Además,  el  Jefe  de  la  Oficina Asesora  Jurídica  del  Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante oficio OAJ.E. 1843  del  15  de  septiembre de 2008, certificó que la documentación del expediente  procedente  de  la  Embajada  de  los  Estados Unidos de América fue presentada  “debidamente         autenticada”.   

Por  lo  tanto,  teniendo  en cuenta que la  solicitud  de  extradición  de  Iván  Darío Suárez  Muñoz  se  hizo  por la vía diplomática y que en la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos  para  servir  de prueba en este asunto, cumpliéndose así con la primera  exigencia legal.   

2.  La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

No  hay  duda que el colombiano  Iván  Darío  Suárez Muñoz, a quien se  refiere  este trámite, es la persona solicitada en extradición por el Gobierno  de los Estados Unidos de América.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía  diplomática se colige claramente, como lo destaca el Procurador Delegado,  que    se    trata    de    Iván   Darío   Suárez  Muñoz,   pues  basta  observar  que  el número de cédula de ciudadanía que  suministró  la Embajada de los Estados Unidos de América, a través de la Nota  Verbal  número  2599 del 12 de septiembre de 2008, concuerda con el que aparece  en  el  acta de notificación personal de la providencia por medio de la cual se  dispuso  su captura, en  la diligencia mediante la cual se le comunicó sus  derechos  de  capturado  por  razón  de este trámite, en el acta de buen trato  suscrita   por   él    y  en  la  tarjeta  decadactilar  expedida  por  la  Registraduría  Nacional del Estado Civil (3.506.983), además de que ninguno de  los sujetos procesales ha cuestionado dicha identidad.   

De   igual   manera,   todos   los  datos  suministrados  coinciden  con  los que obran en la documentación, es decir, que  nació  el  28  de  diciembre  de  1978  en  Colombia y que se identifica con la  cédula  de  ciudadanía No. 3.506.983, información que concuerda integralmente  con  aquella  que  aparece registrada en el expediente, sin dejar pasar por alto  que se aportó fotocopia de una fotografía de su rostro.   

En esas condiciones, resulta evidente que la  persona    detenida    es   Iván   Darío   Suárez  Muñoz,  de  nacionalidad colombiana y es el ciudadano  requerido   en   extradición   por   el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América.   

3.  El   principio  de  la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  para  que  la  extradición  se  pueda  conceder  se  requiere que el hecho que la motiva esté  previsto  como  delito  en Colombia y reprimido con una sanción privativa de la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Teniendo  en  cuenta  la  Acusación número  08-20483  CR-COOKE  del  30 de mayo de 2008, por medio de la cual la Tribunal de  Distrito  de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Sur  de  Florida,  se  sabe que a  Iván    Darío   Suárez   Muñoz    se   le  acusó  de  “Concierto  para  importar  a  los Estados Unidos, desde un lugar fuera de los Estados Unidos, uno  o  más kilogramos de una sustancia controlada (heroína) y quinientos gramos de  una     sustancia     controlada    (cocaína)   (cargo uno) y “Distribución  de  un  kilogramo  o más de una sustancia controlada  (heroína)  con  la  intención  y el conocimiento de que dicha sustancia sería  importada  ilegalmente  a  los  Estados Unidos, y ayuda y facilitación de dicho  delito…”     (cargo  cuatro), y de acuerdo con las normas penales del país  requirente en precedencia citadas.   

En esas condiciones, advierte la Sala que los  dos  cargos, según los hechos que se imputan y las normas allegadas, encuentran  adecuación  típica en nuestro sistema penal en lo reglado por el artículo 340  del   Código  Penal,  modificado  por la Ley 733 del 29 de enero de 2002 y  por  el  artículo  19  de  la  Ley  1121 de 2006, que prevén el concierto para  delinquir  relacionado  con narcotráfico, habida cuenta que, como quedó visto,  Iván  Darío Suárez Muñoz,  con  conocimiento  de  causa  e  intencionalmente,  se concertó para importar y  distribuir  uno  o  más  kilogramos  de  una  sustancia controlada (heroína) y  quinientos gramos de una sustancia controlada (cocaína).   

Cabe  agregar  que  el  citado  delito  de  concierto  para  delinquir  (relacionado con el tráfico de estupefacientes), de  acuerdo  con la legislación nacional anteriormente citada, contemplan  una  pena  privativa  de  la  libertad  que  supera  los  cuatro (4) años, según lo  previsto en el artículo 493, numeral 1° de la Ley 906 de 2004.   

Así las cosas, surge evidente que se cumple  con el principio de la doble incriminación.   

4.   Equivalencia  de  la  providencia   proferida  en  el  extranjero   

Por último, advierte la Corte que no existe  dificultad   alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la  equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2° del artículo 493 del Código de  Procedimiento  Penal  de 2004, el cual exige “que por  lo  menos  se  haya  dictado  en  el  exterior  resolución  de  acusación o su  equivalente”.   

En  efecto,  el Tribunal de Distrito de los  Estados    Unidos,    Distrito   Sur   de   Florida,   acusó   a   Iván   Darío   Suárez   Muñoz  por  la  conducta   punible  señalada  anteriormente, mediante acto procesal que en  nuestra  legislación  equivale  a  la acusación, como emerge de las siguientes  similitudes, que las tornan equivalentes:   

     

a. Es  un pliego concreto de cargos en contra del acusado para que se  defienda de ellos en el juicio.     

     

a. Formulada  la acusación se inicia el juicio oral que finaliza con  el respectivo fallo de mérito.     

     

a. Se  señalan los hechos, con especificación de las circunstancias  de   tiempo, modo y lugar en que ocurrieron y la calificación jurídica de  las   conductas,   con   indicación  de  las  disposiciones  sustanciales   aplicables.     

Ahora  bien,  para entender la naturaleza y  contenido       de       esa      pieza      acusatoria      o      indictment resulta pertinente señalar que  esta  es  una  forma  de  formular  la  acusación  dentro  del sistema procesal  estadounidense  en el nivel federal. El Gran Jurado, en ese escenario, se reúne  por   convocatoria   que   le   hace   el   tribunal   respectivo   –de   Distrito-   y   su  función  es  determinar  si  en  un  caso  criminal  existe  o  no causa probable para acusar  (probable  cause).  La  causa  probable  es  el  soporte  razonable  que permite  conjeturar que una persona ha cometido un crimen.   

Como  puede observarse, es bien disímil la  forma  de  introducir  la acusación en el sistema federal acusatorio de Estados  Unidos  a  como se hace en Colombia, ya sea según el esquema procesal de la Ley  600  de  2000 o en lo consagrado por la Ley 906 de 2004 y, por tanto, difiere el  contenido  del  indictment con  el  de  la  acusación  patria  en  cualquiera  de  las  modalidades  procesales  actualmente en vigencia.   

Sin  embargo,  como se anotó, eso no obsta  para  sostener que el mencionado indictment  equivale  a nuestra resolución de acusación, pues, básicamente,  marca  el  comienzo  del  juicio en donde el acusado puede ejercer a plenitud la  defensa,  sin  dejar  de mencionar que en todo caso allí, en esa acusación, se  plasma  la  conducta  por  la  cual  es  llamado  a  responder,  la época de su  ejecución y las normas infringidas.   

Por  lo tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante de la acusación propia de nuestro sistema judicial.   

ACOTACIÓN   FINAL  

Como lo resaltó el Ministerio Público y lo  solicita  la  defensa  técnica, se pone de presente al Gobierno Nacional que en  caso  de  concederse  la extradición, debe condicionar la entrega en el sentido  de   que  Iván  Darío  Suárez  Muñoz  no  será  juzgado  por  hechos  distintos  a  los que originaron la  reclamación,  ni  sometido  a tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le  impondrá  la pena capital o perpetua, al tenor del artículo 494 del Código de  Procedimiento Penal de 2004.   

Así   mismo,  al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo a sus  políticas  internas  sobre  la  materia,  le ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  el  requerido pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza  con  la protección que a ese núcleo también prodigan la Convención Americana  de  Derechos  Humanos  en  su  artículo 17 y el Pacto Internacional de Derechos  Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  conforme  precisó la Corte en el  Concepto  del  15  de  mayo  de  2008  (Rad.  29024),  como  el  mecanismo de la  extradición  entre  Estados  Unidos de América y Colombia se rige, en ausencia  de  un  instrumento internacional que la regule, por las normas contenidas en la  Constitución  Política  (artículo  35) y en el Código de Procedimiento Penal  (artículos  490  a  514 de la Ley 906 de 2004), el Gobierno Nacional debe hacer  las  exigencias  que  estime convenientes en orden a que en el Estado reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la persona del  solicitado,  en  especial  las  contenidas  en  la  Carta  Fundamental  y  en el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es  decir,  en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos  (artículo  93  de la Constitución, Declaración Universal de Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto Internacional de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de protección a esos  derechos  que  para  todas  las  autoridades  públicas  emana del artículo 2°  ibídem.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  señor  Presidente de la República como supremo director de la  política  exterior  y  las  relaciones  internacionales,  para  que efectúe el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  ordinal 2° del  artículo 189 de la Constitución Política.   

En    caso    de    que    Iván  Darío  Suárez Muñoz sea absuelto,  sobreseído,  declarado  no  culpable  o  por  cualquier otra vía legal, de los  cargos  que  dieron  origen  a su extradición y dejado en libertad, al regresar  éste  al  país  de  origen,  el Estado requirente deberá asumir los gastos de  transporte  y  manutención  del  extraditado  de acuerdo con su dignidad humana  (artículos 1° y 93 de la Constitución Política).   

Por  último,  se  pide  al  ejecutivo  que  recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como  parte  de  la  pena  el tiempo que el solicitado haya podido estar privado de la  libertad con motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  502  del  Código  de  Procedimiento   Penal  se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Corte  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a    la    solicitud    de    extradición   elevada   por   el   Gobierno   de   los   Estados  Unidos  de  América, respecto del ciudadano colombiano  IVÁN  DARÍO  SUÁREZ  MUÑOZ, en cuanto tiene que ver  con  los  cargos  uno  y cuarto que le fueron imputados en la Acusación número  08-20483  CR-COOKE  del  30 de mayo de 2008, dictada por el Tribunal de Distrito  de los Estados Unidos, Distrito Sur de Florida.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido    ciudadano    Iván    Darío    Suárez  Muñoz,  a  su  defensor,  al Ministerio Público y al  Fiscal General de la Nación, para lo de  su  cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Comisión de servicio  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO           

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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