27115(01-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27115  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.074   

Bogotá, D. C., primero (1º) de abril de dos  mil ocho (2008).   

VISTOS  

Resuelve  la  Sala  el recurso de reposición  interpuesto  por  la  doctora  LUZ  ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ, quien actúa en  nombre  propio  en  estas diligencias, contra el auto de 5 de diciembre de 2007,  por  medio  del cual no se admitió la demanda de revisión que presentó contra  la  sentencia  a  través  de  la  cual  el Tribunal Superior de Cundinamarca la  condenó  por  el  delito  de  privación ilegal de la  libertad,  por  hechos  cometidos  cuando fungía como  Fiscal 5º Seccional de Fusagasugá.   

ANTECEDENTES  

1.  Se compendia de  las  diligencias  que  en  la investigación penal adelantada en contra del  abogado  Marco  Benicio Carvajal Bernal por los delitos de falsedad en documento  privado   y  fraude  procesal,  que  cursaba  en  la  Unidad  de  Fiscalías  de  Fusagasugá,  la  doctora  LUZ  ELENA  ARTUNDUAGA  JIMÉNEZ, en su condición de  Fiscal  5ª  Seccional,  ordenó  la  captura  de  aquél  y  luego de oírlo en  indagatoria,  mediante  providencia  de  27  de  marzo  de 2002, le resolvió la  situación  jurídica  con  medida de aseguramiento de detención preventiva sin  derecho  a  la  libertad  provisional,  pues  no  tuvo  en cuenta que los hechos  ocurrieron   en  el  año  1999,  y  que,  por  esa  razón,  las  disposiciones  sustantivas   aplicables   eran   las   previstas  en  el  decreto  ley  100  de  1980.   

2. Por estos hechos,  el  Tribunal  Superior  de  Cundinamarca,  mediante  sentencia de 26 de julio de  2004,  condenó  a  la  doctora  ARTUNDUAGA JIMÉNEZ por el delito de privación  ilegal  de  la  libertad,  a  la  pena  privativa  de la libertad de 36 meses de  prisión,  a  la  accesoria de inhabilidad de derechos y funciones públicas por  el  mismo  tiempo;  a  pagar  $6.000.000,00  a  favo0r de Marco Benicio Carvajal  Bernal  y,  finalmente,  le  concedió  la ejecución de la pena privativa de la  libertad.   

3. Esta sentencia fue  modificada  por  la  Corte  al  momento  de  resolver  el  recurso de apelación  interpuesto  por  la  parte  civil,  en  el  sentido  de revocar parcialmente su  numeral  3 en cuanto se abstuvo de reconocer los daños y perjuicios materiales,  por  lo  que  en  su  lugar  la condenó a  pagar  $6.000.000,00   a   favor   de  Marco  Benicio  Carvajal  Beltrán (sic), compañera e  hijas,  y  a  $3.000.000,00  para  Pacífico  Gaona, compañera e hijos, por los  daños  emergentes a causa del delito, actualizados al momento de su pago y a la  cuantía  que  resulte  de  aplicar  el  monto anterior el interés legal por el  lucro cesante.   

Así mismo, la condenó a pagar a favor de la  parte  civil  la  suma  de  $500.000,00  por concepto de agencias en derecho, de  acuerdo  con  lo  dispuesto  en  el  artículo  393 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  artículo  1º,  numeral  199  del  Decreto 2282 de  1989.   

4. El 14 de marzo de  2007,  con  amparo  en la causal 3ª señalada en el artículo 220 de la ley 600  de  2000,  la  condenada  presentó  demanda  de  revisión  contra la sentencia  proferida  en  su  contra,  porque  a  su  juicio, con posterioridad a la misma,  surgió prueba nueva que acredita su inocencia.   

PROVIDENCIA RECURRIDA  

Estimó  la  Sala  en  la  decisión  que  se  reprocha,  que  los  documentos  allegados  por la accionante para efectos de la  revisión  no integraron el haber probatorio controvertido durante el desarrollo  del  proceso  penal  adelantado  en  su  contra,  el cual culminó con sentencia  condenatoria por el delito de privación ilegal de la libertad.   

Sin embargo, no sucede lo propio en relación  con  su  capacidad probatoria o conducencia que se proyecta erigir en condición  de  prueba  nueva,  en  cuanto  no  apuntan  a  la finalidad perseguida con este  instituto,  sino a suscitar un nuevo debate probatorio y a revivir oportunidades  procesales expiradas.   

Se recordó que desde la sentencia de primera  instancia  se  estableció  que no tiene ninguna aplicación la jurisprudencia a  la  cual  alude la demandante, en el caso de Marco Benicio Carvajal Bernal; así  como  tampoco  ninguna  incidencia  tenía  el  hecho  de  haber comentado a sus  homólogos  de  Fiscalía  la  intención  de revocar oficiosamente la medida de  aseguramiento  ilegalmente  impuesta,  situación  a  la  que  exclusivamente se  refiere la prueba nueva que aporta.   

De  modo  que,  conforme  con  la  reiterada  jurisprudencia  de  la  Sala  acerca de que la prueba nueva, en lo que tiene que  ver  con  su  mérito  y  conducencia,  debe contener elementos de juicio que de  manera   inequívoca   permitan   concluir  la  inocencia  del  condenado  o  su  inimputabilidad,  pues  se  trata  de  desvirtuar  con  tales probanzas la doble  presunción  de  acierto y legalidad que ampara el fallo cuya revisión se pide,  aptitud  demostrativa  de la que carecen los presentados con la demanda. Razones  por las cuales no se admitió la demanda de revisión presentada.   

EL RECURSO DE REPOSICIÓN  

Manifiesta  la  libelista que con su accionar  persigue  que  se  repare  la injusticia cometida al condenarla por el delito de  privación  ilegal  de  la  libertad,  el cual sólo admite culpabilidad dolosa,  “sin  que  ésta  hubiera existido, en el fallo solo  (sic)    sacaron    conjeturas    y    suposiciones   de   la   existencia   del  dolo”,  por  lo que son falsos los argumentos en los  cuales   la   sentencia   demandada   fundamenta   la   certeza   acerca  de  su  responsabilidad, pues, se desvirtúan con la prueba nueva.   

Recuerda  que  en  la  sentencia demandada se  asegura  la  existencia  del  dolo  en  su conducta con fundamento en que: a) se  tomó  el  máximo  del  término  para  resolver  la  situación  jurídica del  procesado;  sin  embargo  no  se  tuvo  en cuenta que en contra de Marco Benicio  existían   órdenes   de   captura   vigentes;  y,  b)  revocó  la  medida  de  aseguramiento  cuando  tuvo  conocimiento del hábeas corpus, afirmación que no  es  cierta,  porque  con  las pruebas nuevas demuestra que supo de él dos horas  después  de  haber  firmado  la  revocatoria  de  la  medida  de aseguramiento,  decisión  que  firmó  a las 10:30 a.m. y el hábeas corpus fue recibido por el  juez  a  las  11:00 a.m del mismo 5 de abril de 2002, con lo cual queda sin piso  el dolo que se le atribuyó.   

Insiste  en  que su comportamiento no abrigó  intención  dolosa  alguna,  pues  tanto  en  las normas sustantivas y adjetivas  vigentes  para  la  comisión  del hecho, como en las nuevas disposiciones de la  misma  entidad que ulteriormente entraron en vigencia, permitían la imposición  de  medida  de  aseguramiento,  y  por  eso no tuvo en cuenta la aplicación del  principio  de  favorabilidad,  pues,  sólo  consideró  esta posibilidad cuando  comprendió,  con  fundamento  en jurisprudencia de la Corte, que debía aplicar  la  disposición sustancial vigente para el momento de la comisión del hecho, y  la norma procesal dominante al momento de asumir la determinación.   

En  consecuencia, la prueba nueva que entrega  demuestra  que  no  actuó  con  dolo  ni ante la inminencia del hábeas corpus,  pues,  reitera,  desconocía  la  existencia  de  este  al  momento de firmar la  resolución  con  la  cual revocó la medida de aseguramiento, como lo demuestra  con los medios de convicción que ahora aporta.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La  fundamentación  del recurso, en estricto  rigor,  no  está  orientada  a  derruir  las consideraciones de la Sala para no  admitir  la  demanda,  pues  la  argumentación la encamina a insistir en que su  actuar estuvo desprovisto de dolo.   

Situación  que  obliga  a  precisar, una vez  más,  que  la  novedad  desde  su  perspectiva  óntica  no  es suficiente para  complacer  la causal alegada, sino que debe trascender de tal modo que demuestre  sin  perplejidad  que  el  acaecimiento o suceso fáctico nuevo se enlaza de tal  forma  con los hechos que fueron materia de investigación, pero que no mereció  controversia    alguna,    porque    no    fue    conocido    en    las   etapas  procesales.   

La  existencia  de  tal  hecho se demuestra a  través   de  los  medios  de  prueba  –documento,        testimonio,       peritaje,       etc.–  que no fueron agregados oportunamente  al   proceso,   cuyo   aporte   ex   novo  debe  tener eficacia para variar las consideraciones en las que se  fundamentó  el  fallo,  o  dicho  de  otro  modo,  que  de haber sido conocidos  oportunamente  en  el  proceso,  la solución del asunto sometido a controversia  jurídica  hubiera  sido  sustancialmente  distinta  y  opuesta  a  la adoptada.   

En  el  caso bajo examen, la prueba nueva que  trae  a  colación  la  sentenciada carece del vigor que se viene de mencionar y  con   ella  persigue  controvertir  aspectos que con seriedad y suficiencia  argumental  abordó  el  sentenciador para deducirle responsabilidad como autora  del  delito  de  privación ilegal de la libertad, pues el aspecto subjetivo del  injusto  —dolo—   lo   consideró   demostrado   con  diferentes  circunstancias,  entre  ellas, la argumentación que esgrimió en la  resolución  por  medio  de  la  cual  impuso  medida  de  aseguramiento  a  los  sindicados  y  que contradice la supuesta incursión en error de interpretación  normativa, como lo manifestó en la ampliación de indagatoria.   

También  hizo  notar  el  sentenciador otros  aspectos  que  confluían  a  determinar  por  qué  el ánimo de la sentenciada  estaba  minado  para  privar  ilegalmente  de  la  libertad a su investigado. En  efecto,  además  de lo ya anotado, tuvo en cuenta: i) la extensa experiencia de  aquella  en las oficios judiciales; ii) la solicitud de libertad que el defensor  de  Carvajal  Bernal  le  hizo  al  final  de  la  indagatoria,  a  la cual ella  respondió  que haría uso del plazo legal para resolverla junto con las pruebas  pedidas;  iii)  la  revocatoria  de medida de aseguramiento se profirió el 5 de  abril  de  2002,  día  en  que  tuvo conocimiento que aquél había interpuesto  acción  de  hábeas corpus; y, iv) que su proceder fue caprichoso, “tal  vez” fundado en el requerimiento  que  el  Director  Seccional  de  Fiscalías  le  hizo  al  Jefe de la Unidad de  Fusagusugá,  para que en el término improrrogable de un día, rindiera informe  del  estado del proceso adelantado contra Pacífico Gaona y Carvajal Bernal, con  la  advertencia  de  que  el  fiscal a cargo debía dar estricto cumplimiento al  principio  de celeridad y respetar los términos judiciales, pues, el mismo día  que  recibió  la  comunicación, ordenó citar a los sindicados para oírlos en  indagatoria  el  14  de marzo siguiente, sin que procesalmente exista constancia  de que fueron citados, y el 15 del mismo mes ordenó la captura.   

Luego son múltiples las circunstancias en las  que  el  Tribunal  se  fundamentó  para deducir que ella actuó dolosamente, de  modo  que  las  relacionadas  con  la acción de habeas  corpus  y el alegado traspié en la interpretación de  los  nuevos  código  penal  y  de  procedimiento penal frente a la legislación  precedente,  que  sólo superó hasta cuando conoció un pronunciamiento de esta  Sala  de  la  Corte,  argumento al cual el Tribunal, con acendrado análisis, no  dio  crédito  alguno,  en cuanto el precedente jurisprudencial no se ajustaba a  la   situación   jurídica   que  enfrentaba  Marco  Benicio  Carvajal  Bernal,  constituyen    apenas   una   parte   de   la   ratio  decidendi         del         fallo,  en  torno  de  la  cual las pruebas que  ex  novo  presenta no tienen  idoneidad  para demostrar una realidad disímil a la establecida en el proceso y  condensada en el fallo.   

En  consecuencia, lo que se advierte es que a  través  de la acción de revisión y con fundamento en prueba nueva que como se  ha  visto  no  tiene ningún influjo en el fallo, la demandante persigue reabrir  un  debate probatorio que culminó oportunamente con sentencia condenatoria, que  se    encuentra    amparada    por   la   doble   presunción   de   acierto   y  legalidad.   

Por estas razones la Sala no repondrá el auto  recurrido.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1. NO REPONER el auto  impugnado   

2.  ADVERTIR  a las  partes que contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Magistrado  

MARIA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE L.                                AUGUSTO     IBÁÑEZ  GUZMÁN   

                       Magistrada                                                                        Magistrado   

FRANCISCO   ACUÑA   VISCAYA                                                     LUIS BERNARDO ALZATE GÓMEZ   

                   Conjuez                                                                                                        Conjuez   

PATRICIA  CASTRO  DE  CÁRDENAS                                    WILLIAM  MONROY VICTORIA   

                   Conjuez                                                                                                         Conjuez   

EDUARDO   TORRES   ESCALLÓN                                                                                  LUIS    GONZALO  VELÁSQUEZ P.   

                 Conjuez                                                                                 Conjuez   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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