DECRETO 2514 DE 1999

Decretos 1999

DECRETO 2514 DE 1999    

(diciembre 16)    

por el cual se introducen  algunas modificaciones al artículo 1° del Decreto 813 de 1999.    

El Presidente de la República de Colombia, en  ejercicio de sus facultades constitucionales y legales, en especial de las que  le confieren el ordinal 11 del artículo 189 de la Constitución Política y  el Decreto 2331 de 1998,  y    

CONSIDERANDO:    

1. Que el 4 de marzo de 1999 la Corte  Constitucional profirió la sentencia C-136-99, mediante la  cual resolvió el proceso número RE-104 de revisión de constitucionalidad del Decreto  Legislativo 2331 del 16 de noviembre de 1998.    

2. Que en el numeral 29 del 2° punto de la parte  resolutiva de la citada sentencia C-136-99, la Corte  Constitucional dispuso que la exequibilidad del artículo 29 del Decreto  Legislativo 2331 de 1998 estaba supeditada a que “los recursos que por  el impuesto se causen estarán dirigidos exclusivamente a solucionar las causas  de la emergencia contempladas en el Decreto 2330 de 1998  ‘sólo en relación y en función de las personas y sectores materialmente  afectados por las circunstancias críticas a que éste alude y que son  exclusivamente los siguientes: los  deudores individuales del sistema de financiación de vivienda UPAC; el sector  de las organizaciones solidarias que desarrollan actividades financieras y de  ahorro y crédito, se encuentren o no intervenidas o en liquidación; y las  instituciones financieras de carácter público’. (Sentencia C-122 del 1° de marzo de  1999)” (se destaca).    

3. Que en la aludida sentencia C-136-99, la Corte  dispuso que la constitucionalidad del articulo 18 “solamente será  declarada en cuanto se entienda y se aplique que dentro de los beneficiarios de  la línea de crédito extendida no están comprendidos los establecimientos  crediticios de naturaleza privada […] y ello por cuanto, según la  delimitación efectuada por la Corte en la sentencia C-122 del 1° de marzo de  1999, los fondos que recaude el Estado por razón de las medidas extraordinarias  deben canalizarse hacia el sector de las organizaciones solidarias que  desarrollan actividades financieras y de ahorro y crédito, se encuentren o no  intervenidas o en liquidación, y hacia las instituciones financieras de  carácter público”.    

4. Que en la referida sentencia C-136-99, la Corte  Constitucional reiteró que “elemento esencial de la declaración de  exequibilidad” del artículo 29 del Decreto  Legislativo 2331 de 1998 “lo constituye la determinación judicial,  vinculante, de que los dineros recaudados, en lugar de consignarse a favor de  Fogafín, se entreguen de inmediato a la Tesorería General de la Nación, para su  distribución equitativa, por el Gobierno, entre los sectores materialmente  afectados por las dificultades económicas que ocasionaron la apelación al  artículo 215 de la Carta”.    

5. Que en el numeral 32 inciso 3° de la parte  resolutiva de la citada sentencia C-136-99, dijo  igualmente la Corte que “se condiciona la exequibilidad” del artículo  32 del Decreto 2331 de 1998  “en el sentido de que las sumas recaudadas por concepto del impuesto deben  depositarse a favor de la Dirección General del Tesoro Nacional y deben ser  distribuidos por el Gobierno, a través del Ministerio de Hacienda y Crédito  Público, con destino a los sectores materialmente afectados por la  crisis”.    

6. Que respecto de los ingresos que se percibieran  bajo los mandatos del artículo 36 del Decreto  Legislativo 2331 de 1998, la Corte Constitucional en la sentencia C-136-99 aclaró que tal  “como acontece con el impuesto del ‘dos por mil’, estos recursos deben  orientarse en su totalidad a los sectores materialmente afectados por la  crisis, en la forma en que lo definió la Sentencia C-122 del 1° de marzo de  1999”.    

7. Que por medio de la sentencia C-383-99 del 27 de mayo  de 1999, la Corte Constitucional declaró que “la determinación del valor  en pesos de la Unidad de Poder Adquisitivo Constante” “procurando que  ésta también refleje los movimientos de la tasa de interés en la  economía”, como lo establece el artículo 16, literal f) de la Ley 31 de 1992 en la  parte acusada, es inexequible por ser contraria materialmente a la  Constitución, lo que significa que no puede tener aplicación alguna, tanto en  lo que respecta a la liquidación, a partir de este fallo, de nuevas cuotas  causadas por créditos adquiridos con anterioridad y en lo que respecta a los  créditos futuros, pues esta sentencia es “de obligatorio cumplimiento para  todas las autoridades y los particulares”, de acuerdo con lo dispuesto por  el artículo 21 del Decreto 2067 de 1991″.    

8. Que en virtud de la declaratoria de  inexequibilidad proferida en la sentencia C-383-99, la Junta  Directiva del Banco de la República, mediante la Resolución Externa número 10  de 1999, modificó la forma de cálculo de la Unidad de Poder Adquisitivo  Constante.    

9. Que mediante la sentencia C-700-99, la Corte  Constitucional declaró inexequibles, en su totalidad, los artículos 18, 19, 20,  21, 22, 23, 134, 135, 136, 137, 138, 139 y 140 que estructuraban el Sistema  UPAC, del Decreto 663 de 1993  (Estatuto Orgánico del Sistema Financiero), y señaló que los efectos de esta  Sentencia, en relación con la inejecución de las normas declaradas  inconstitucionales, se difieren hasta el 20 de junio del año 2000; así mismo,  reiteró la necesidad de dar cumplimiento a la decisión indicada en el  considerando precedente relativa al cálculo y cobro de la Unidad de Poder  Adquisitivo Constante.    

10. Que la medida adoptada por la Junta Directiva  del Banco de la República por medio de la Resolución Externa número 10 de 1999,  en la práctica constituye una forma de alivio a la situación de los deudores  individuales del sistema de financiación de vivienda UPAC.    

11. Que la situación de las entidades financieras  públicas presentó un deterioro en sus indicadores financieros durante el año de  1998, lo cual se tradujo en las cuantiosas pérdidas registradas cuyo monto  ascendió a $1.339.343 millones. La situación de las entidades públicas se ha  deteriorado aun más durante el año de 1999, pues el nivel de pérdidas alcanza a  septiembre la suma de $1.396.034 millones.    

12. Que ante la situación de preocupante deterioro  que presentan las entidades financieras de carácter público se hace  indispensable adoptar medidas encaminadas a corregir el debilitamiento que  presenta este tipo de entidades financieras mediante acciones que permitan su  saneamiento, capitalización y fortalecimiento patrimonial, para lo cual se  requieren recursos estimados en $4.4 billones de pesos.    

13. Que la Corte Constitucional en la sentencia C-122-99 expresó que  “la actividad bancaria, dada su caracterización y trascendencia dentro del  marco de organización jurídico-política propia del Estado Social de Derecho, es  un servicio público, pues (…) está ligada directamente al interés de la  comunidad, que reclama las condiciones de permanencia, continuidad y  regularidad que le son inherentes…” por estar relacionada con el manejo,  aprovechamiento e inversión de los recursos captados del público, lo cual  justifica que en el artículo 335 de la Constitución Política se  haya calificado dicha actividad como de interés público.    

14. Que la calificación de interés público que  recae sobre la actividad financiera se acentúa cuando se trata de entidades  financieras de carácter público, pues respecto de las mismas el interés de la  comunidad reclama no solamente condiciones de permanencia, continuidad y  regularidad, sino además la protección de los recursos públicos invertidos en  dicha actividad mediante la participación estatal.    

15. Que conforme a las directrices señaladas en las  Sentencias C-136-99 y C-122-99 de la Corte  Constitucional, corresponde al Gobierno distribuir equitativamente los recursos  a que se refiere el Decreto  Legislativo 2331 de 1998 entre las personas y sectores materialmente  afectados por las circunstancias críticas a que alude el Decreto 2330 de 1998.    

16. Que para efectos de la distribución equitativa  de los recursos deben tenerse en cuenta las necesidades de las personas y  sectores materialmente afectados por la circunstancias críticas que dieron  lugar a la declaratoria del estado de emergencia económica y social mediante Decreto 2330 de 1998  y a los cuales se refieren las sentencias C-122/99 y C 136/99, así  como los recursos a que se refieren los Decretos 2331 de 1998 y 2338 de 1998 y  las otras fuentes de recursos que puedan arbitrarse con tales propósitos.    

17. Que con el fin de “garantizar la  efectividad de los principios, derechos y deberes” (artículo 2°,  Constitución Política), con fundamento en los cuales se declaró el estado de  emergencia mediante el Decreto 2330 de 1998,  y teniendo en cuenta la exigencia creciente de encaminar recursos hacia el  fortalecimiento de las entidades financieras de carácter público, es necesario  proceder a modificar la distribución que en el Decreto 813 de 1999  se estableció para las sumas a que se refiere el Decreto  legislativo 2331 de 1998,    

DECRETA:    

Artículo 1°. Modificánse los numerales 1 y 3 del  artículo 1° del Decreto 813 de 1999,  los cuales quedaran así:    

“Artículo 1°. Distribución de las sumas a las  que se refiere el Decreto  Legislativo 2331 de 1998: Las sumas a las que se refiere el Decreto  Legislativo 2331 de 1998 se distribuirán de la siguiente manera:    

“1. Para cubrir los compromisos adquiridos por el otorgamiento de  alivios a los deudores individuales de créditos hipotecarios para la  financiación de vivienda, se destinará el veintisiete por ciento (27%) del  total de los recaudos. Con las sumas no destinadas a realizar los pagos en  efectivo de alivios otorgados durante el año de 1999, se constituirán las  reservas para garantizar la atención del servicio de la deuda de los bonos  emitidos por el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras descontando los  ingresos estimados por recuperación de cartera.    

3. Para las instituciones financieras de carácter  público, el cuarenta y tres por ciento (43%) del total de los recaudos”.    

Artículo 2°. El presente decreto rige a partir de  su publicación y modifica parcialmente el artículo 1° del Decreto 813 de 1999.    

Publíquese y cúmplase.    

Dado en Santa Fe de Bogotá, D. C., a 16 de  diciembre de 1999.    

ANDRES PASTRANA ARANGO    

El Ministro de Hacienda y Crédito Público,    

Juan Camilo Restrepo Salazar.    

               

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